CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
Tres balazos recibió Yader Giovanni Mendoza Castillo, de 28 años, en las cercanías del costado sur de la parroquia San Agustín, en Chinandega.
La Policía Nacional tipificó el hecho como asesinato, aparentemente llevado a cabo por dos presuntos sicarios que viajaban en una motocicleta negra, quienes habrían hecho cuatro disparos contra el muchacho, acertando tres. Posteriormente huyeron con rumbo desconocido.
El informe del portavoz policial, teniente Manuel Sequeira, indica que una bala se alojó en el tórax de Mendoza Castillo, la segunda en la pierna derecha y la tercera en el cráneo.
El hecho se registró a eso de las 7:00 p.m. del lunes. El herido fue trasladado de inmediato a la clínica Amocsa, pero falleció poco después.
“No tenemos el móvil del hecho. Sin embargo, conformamos un equipo operativo especial para rastrear a dos posibles autores, que por las investigaciones omitimos los nombres. Tenemos coordinaciones con el área de Seguridad y Transito para determinar el tipo de motocicletas y trabajamos con entrevistas de los familiares y conocidos”, informó el portavoz policial.
POBLADORES ALERTA
El crimen alertó a la ciudadanía, porque teme una escalada criminal con características del crimen organizado en países como México, Colombia o Guatemala.
Antes del hecho, el joven había estacionado un pequeño camión con el que laboraba distribuyendo mercadería.
Trabajaba junto a su compañera Sandra Vargas, quien es dueña de una distribuidora de productos varios.
Vargas relacionó la muerte de su compañero de vida con su ex marido. Mencionó también una balacera en la zona de Río Chiquito (El Viejo) que denunció hace once meses ante las autoridades.
Sostuvo que su ex esposo “es una persona muy violenta, enferma sicológicamente, terrible y súper celoso. Me amenazó mucho y la Policía lo sabe. Él me dijo que yo no iba a vivir con nadie más el tipo es enfermo, pero no le tengo miedo”, manifestó Vargas.
SEPULTADO EN VILLANUEVA
El único testigo de los hechos habría sido el vigilante de una ferretería, a quien la Policía Nacional prohibió brindar declaraciones a los medios de comunicación para no entorpecer las investigaciones.
“Desgraciadamente estaba en el punto menos indicado”, se limitó a declarar el vigilante, lamentando de esta forma haber sido testigo de lo ocurrido.
Entre tanto, el féretro del fallecido fue trasladado al municipio de Villanueva para darle cristiana sepultura.
La progenitora Nicolasa Castillo dijo que su hijo era muy cariñoso, no tenía vicios y le daba consejos. Pidió a las autoridades que detengan a los criminales.
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