La Policía de la Sexta Delegación está investigando la muerte de un niño de 27 días de nacido, que supuestamente fue llevado fallecido al centro de salud de Villa Libertad.
Supuestamente la progenitora dispuso llevarlo de inmediato al centro de salud al verlo que estaba convulsionando, pero expiró antes de llegar al centro asistencial.
El hecho ocurrió la mañana de ayer en el barrio Laureles Sur, cuando la señora María Auxiliadora Lacayo llegó buscando atención médica para su tierno.
Los galenos del centro asistencial indicaron que nada podían hacer porque la criatura estaba sin vida.
Del centro asistencial reportaron el caso a las autoridades policiales como comúnmente corresponde, según orientaciones del Minsa.
El cuerpo del niño aún estaba caliente y suave, lo que significa que quizás no tenía mucho tiempo de haber fallecido, dijeron oficiales que estaban investigando en el centro de salud mencionado.
ATOL
La progenitora, de 44 años, explicó a la Policía que tiene cinco hijos ya grandes y cuando fueron tiernos también los alimentó con atol y no tuvieron problemas de salud.
La angustiada madre andaba llorando y se apoyaba de una pariente, ambas desde el centro médico acompañaron a la Policía a inspeccionar la vivienda.
Minutos después la Policía regresó al centro médico a ultimar detalles con el personal de salud para cerrar las investigaciones y pasar el expediente a la Fiscalía.
La Policía entre sus investigaciones remitió el cuerpecito a Medicina Legal para que averigüe las causas de muerte del menor y determinar responsabilidades.
La madre en el centro de salud explicó que al niño con una cucharita le había dado un poquito de atol, pero no especificó qué tipo de atol.
El bebé al quedar sustento fue acostado en su cama y poco tiempo después cuando la progenitora fue a verlo se dio cuenta que estaba extraño y convulsionando supuestamente.
RECOMIENDAN
Algunas enfermeras del centro asistencial donde llevaron al pequeño estaban recomendando a otras pacientes cómo evitar estas tragedias.
Entre las recomendaciones indicaron que los niños deben acostarlos boca abajo o de un lado.
Agregaron que deben ponerles almohaditas si lo colocan de un lado y nunca boca arriba.
Señalaron que el hecho de acostar a los niños boca arriba es peligroso, porque ellos a veces vomitan y esto se les va a los pulmoncitos.
El líquido en los pulmones les provoca tos porque es una respuesta del organismo a un agente externo y los ahoga, dijeron las trabajadoras de la Salud.
Agregaron que en las charlas que ellas brindan a las embarazadas dan estas recomendaciones, pero algunas veces ocurren sus errores.
Indicaron que en madres adolescentes esta situación se presenta más.
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