Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
La fiesta cívica que hoy viven los costarricenses, donde las mesas electorales no son resguardadas por ningún militar y los simpatizantes de los diferentes partidos pueden compartir un mismo espacio sin que haya disputas, también contagió a miles de nicaragüenses que viven en este país.
Muchos nicaragüenses naturalizados ejercieron su voto por el candidato de su preferencia, otros trabajaron en logística partidaria y la mayoría, a medida que se acercaba la noche, estaban intrigados por conocer quien obtuvo mejores resultados en la contienda electoral realizada este domingo en Costa Rica.
Independiente de las circunstancias en que vivieron el proceso de elecciones, los nicaragüenses destacan el alto grado de civismo de los costarricenses, donde en un mismo auto pueden verse colgadas banderas de dos partidos distintos y fuera de las urnas las agrupaciones pueden repartir información sin restricciones.
“Creo que se vive igual que los ticos. Es una gran fiesta cívica por la democracia donde cualquier votante puede ir a las urnas con el color de su partido y no pasa nada”, manifestó Fátima Aguirre Paguaga, nicaragüense originaria de Jalapa, en el norte de Nicaragua.
Ella tiene alrededor de 32 años de vivir en Costa Rica y por ser naturalizada, votó en una escuela ubicada en Alajuela junto a su padre Ángel Aguirre, también nicaragüense.
“Estaba indecisa pero voté por Ottón Solís (candidato del Partido Acción Ciudadana, PAC), porque ofrece rescatar la agricultura, preservar el medio ambiente, no tolerar la corrupción y menos despilfarro de los fondos públicos”, añadió Aguirre.
El periodista Álvaro Bagnarello, quien tiene nacionalidad nicaragüense y costarricense; considera que la tranquilidad de los ticos es digna de emularse.
“Es muy cívico y ya deseara que así fuera en Nicaragua. No hay ningún tipo de intimidación y es una fiesta diferente, porque cada quien puede manifestar su posición sin ningún temor. Vos ves que hay vehículos en la calle donde las familias muestran sus preferencias y hasta se ven en un mismo vehículo banderas de dos partidos distintos”, explicó.
Bagnarello considera que el próximo presidente de Costa Rica valorará la importancia de la mano de obra nicaragüense, porque existe una necesidad de su trabajo en sectores vitales como el agroexportador; a juzgar por las declaraciones de los tres candidatos principales en esta elección.
Los candidatos Laura Chinchilla, Otto Guevara y Solís; coinciden en que el aporte laboral de los nicaragüenses es importante, pero la inmigración en el país debe controlarse.
Hay que tratar que (los patronos) paguen las cuotas de seguridad social, de tal manera que no tengamos los desbalances que tenemos en la utilización de los servicios públicos y planificar la migración”, dijo Solís en horas tempranas.
“Costa Rica necesita la mano de obra nicaragüense y no tenemos que verla de una manera que discrimine, yo me he opuesto a esos lenguajes que se utilizan en mi país. Fuimos el único partido que votó (en contra) la ley migratoria anterior, era draconiana y terrible”, añadió.
La nicaragüense Cecilia Borge, originaria de León, recordó que en esta elección el voto de extranjeros naturalizados cobró mayor importancia.
“Creo que es momento que coloquemos uno o dos diputados para que nos representen, que vean por nosotros. Pero independiente quien gane, esperamos que el próximo presidente esté consciente de que no somos una carga social y no venimos a quitarle el trabajo a los costarricenses”, propuso Borge.