Una prueba viviente de la carencia de comida es la que padecen las familias de la comarca La Flor, a unos 15 kilómetros del municipio de San Lorenzo, Boaco, porque los pequeños agricultores perdieron sus cosechas.
Don José Santos Abarca (63) manifestó que en la comunidad están “fregados” y tristes por la falta de granos para el sustento de sus familias.

“Lo que comemos es tortilla de trigo con sal, porque no hubo frijoles, y para conseguir el poquito de agua tenemos que escurrir lo que nos da uno de los dos pozos de la comunidad, porque el otro ya se secó”, expresó el campesino.
Una familia que está pasando calamidades por falta de comida y agua es la de Daniel Ernesto Gómez Flores y Vicenta Romero Abarca, lo que salta a la vista cuando uno entra en la humilde vivienda, construida de barro y palitos. Sólo basta ver las pailas vacías encima del fogón apenas humeante, para darse cuenta de las penurias que enfrentan para darles de comer a sus dos hijos menores de 6 años.
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- Para poder lavar la ropa de sus tres niños, doña Georgina Hurtado, una madre soltera de 28 años, tiene que madrugar para agarrar lugar en los pozos, ya que para llenar un balde se tarda una hora, esperando que el agua fluya porque la gente los maneja vacíos y para beber tiene que ir más lejos.
Daniel Díaz, otro poblador, dijo que por la crisis el ganado está pereciendo porque no hallan dónde aguarlo y el ojo de agua que abastece a la comunidad se está secando, por eso a cada familia sólo se le dan dos baldes para beber. “Esto del agua nos tiene preocupados, estamos esperando una respuesta del Gobierno municipal, nos han prometido ayuda para enfrentar la crisis de agua”, expresó el poblador.
Don Zenón García Urbina, poblador de El Pochotal, mientras recogía unas mazorcas de trigo, dijo que aunque el invierno fue “malón” no dejó de garubar, “por eso estamos levantando unas mazorquitas, por lo menos para que no se pierda la raza y volver a sembrar”.
Además de los problemas de agua, las plantaciones de trigo, cuyo cultivo es resistente a la sequía, no se desarrollaron en algunas comunidades como Cusirisne, El Despoblado, San Diego, El Cacao, Las Cañitas y otras comunidades.
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NO HAY TRABAJO
“Si usted viera cómo la estamos pasando, hay días que comemos y hay días que aguantamos, y cuando se encuentra trabajo es sólo para la comida. ¡Esto está duro y todo caro! En la comunidad estamos tristes, sin nada, todos estamos aguantando porque de aquí nadie se ha ido”, sostuvo Vicenta, una humilde mujer que sostenía en brazos al más pequeño de sus dos hijos.
La campesina señaló que el único alimento que no les falta son las tortillas de trigo porque cosecharon un poquito. “Escasamente de una manzana recogimos dos quintalitos, que estamos economizando para los días más críticos del verano”, expresa con desilusión.
ALCALDÍAS DESPREVENIDAS
Las dos alcaldías mayormente afectadas, Teustepe y San Lorenzo —por ser zonas de trópico seco— fueron sorprendidas por la agresividad de la sequía y sus efectos, sin que ambas estuvieran listas con Planes de Emergencia y la disponibilidad de recursos, con los cuales hacerle frente a estos problemas.
No obstante, el resto de alcaldías como Boaco, Santa Lucía y San José de los Remates, también tienen comunidades afectadas por la sequía, aunque en menor escala
El alcalde sandinista de San Lorenzo, Marcos Sandoval y los concejales de esta comuna, decretaron alerta roja de forma temprana para comenzar a tomar acciones y enfrentar la problemática en el municipio de más de 26 mil habitantes.
COMUNIDADES MÁS GOLPEADAS
“La mayoría de gente vive de la agricultura y la zona más golpeada son 33 comunidades, entre éstas, La Rinconada, Laguna de San Onofre, El Tule, Catarina, Laguna de San Francisco, El Aguacate de los Polanco, Los Encuentros, La Pita, El Llano, La Culebra, Rosa Cerda, San Francisco, Los Robles, La Jarquina, La Flor, Posolí, La Montañita y El Pedregal. En algunas se están cavando pozos a mano y buscando alternativas de solución”, subrayó el alcalde.
Sandoval destacó que el miniacueducto que abastece a la cabecera municipal se está acortando, por eso están tomando medidas con la habilitación de un pozo artesiano que fue perforado cerca de la pila de abastecimiento, al cual se le instalará una bomba para reabastecer la red de distribución.
TEUSTEPE EN ESTADO DE EMERGENCIA
El Concejo Municipal de Teustepe decretó estado de emergencia en el municipio desde octubre pasado, previendo la sequía que este año ha sido la más severa. “No hubo cosechas y nos enfrentamos al problema del escaso recurso hídrico”, resaltó el alcalde sandinista Bayardo Arauz Robleto.

“Vemos que Teustepe está enfrentando una situación grave, pero se está tomando cartas en el asunto, vamos a reunirnos con el delegado del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) para ver cuáles son las comunidades que vamos a apoyar de inmediato. También esperamos la visita del viceministro del Marena para solicitarle ayuda, porque cada día que pasa las cosas empeoran en el municipio”, resaltó el jefe de la comuna.
El Alcalde confesó que a nivel local no se han reunido. “Primero estamos haciendo la gestión a nivel del Gobierno central para ver en qué se nos puede apoyar; también ellos deben buscar las instancias donde acudir y eso lleva un tiempo, una vez que se tengan los recursos, nos vamos a reunir para ver la manera de dirigir la ayuda a los afectados”, explicó.
Arauz agregó que mientras reciben la ayuda del Gobierno, este año aprobaron 300 mil córdobas para paliar la situación de emergencia y apoyar a la población en la búsqueda de estrategias de abastecimiento de agua en 12 comunidades, donde se estima una población afectada de 18 mil habitantes.
SED CASTIGA A COMARCA LA JOYA
Una comunidad que está pasando sed es la comarca La Joya, situada a unos 25 kilómetros del poblado de Teustepe, donde existen 120 viviendas, con 709 habitantes, entre niños y adultos, constituidos en 134 familias.

Por la carencia del vital líquido, las madres de familia no están mandando diario a sus hijos a clases, ya que para hacerlo tienen que recorrer varios kilómetros, en bestias o a pie. Igual situación están pasando los habitantes de la comunidad de San Jerónimo, donde hay una población de más de 500 habitantes.
La desesperación que se ve reflejada en los rostros de las madres de familia las hizo tomar la decisión de mandar día de por medio a sus hijos a la escuela, confirmó la señora Georgina Hurtado, lo que confirmó el profesor de la comarca Martín Díaz García.

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