Puerto Príncipe/EFE
Los países de la Unión Europea y la Comisión Europea han aportado ya 200 millones de euros de ayuda humanitaria a Haití tras el terremoto del pasado 12 de enero y pretenden llegar a 500 con nuevas aportaciones para reconstrucción y apoyo al gobierno.
«El principal objetivo a corto y medio plazo es reconstruir Haití fortaleciendo el Estado, la presidencia de René Préval y el gobierno del primer ministro Jean Max Bellerive», dijo el embajador de España, Paulino González Fernández-Corugedo, quien encabezó una conferencia de prensa de embajadores europeos en Haití.
La ayuda humanitaria del conjunto de los países europeos más la Comisión asciende exactamente a 212 millones de euros, 30 de ellos aportados por el citado organismo comunitario, dijeron fuentes de la UE.
Además, se han programado otros 100 millones de euros para tareas de apoyo al gobierno, cuyo contenido debe ser definido por una misión de la UE que en la actualidad mantiene contactos con miembros del ejecutivo haitiano.
Otros 200 millones de euros se destinarán a proyectos de reconstrucción, indicaron las fuentes, sin precisar las fechas de aplicación de tales programas.
En total, 800 expertos en protección civil procedentes de 25 países comunitarios se han desplazado a Haití para trabajos de asistencia tras el temblor de tierra, que ha causado más de 200.000 muertos.
Sobre las críticas por los problemas de coordinación de la ayuda, el embajador de España, país que ocupa la Presidencia Europea, consideró que «son fácilmente desmontables porque tanto la Misión de Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH) como el gobierno haitiano han perdido muchísimos funcionarios».
«Algunos de estos funcionarios eran de muy alto nivel, con lo cual se han quedado prácticamente descabezadas las dos instituciones», apostilló.
En su opinión, «es muy difícil empezar a reconstruir desde cero. Esas críticas tienen un pequeño fundamento, pero realmente no son sostenibles. De hecho, hoy se está trabajando con bastante eficacia en lo que se refiere a toda la ayuda internacional».
«Lo que hay que hacer es ser eficientes y eficaces. A lo mejor hay que olvidarse de algunos programas (que ya existían) que venían muy perfilados y en los que hay que innovar y modificar para que realmente se conviertan en la ayuda que se necesita», concluyó el diplomático español.