CORRESPONSAL/ GRANADA
Los médicos Martha Lucía Romero Muñoz y Erwin Bonilla fueron despedidos del hospital primario Monte Carmelo, de Nandaime, luego de mantener una protesta por reclamar supuestas anomalías en los salarios de los trabajadores y abusos por parte del nuevo director Alejandro Guerrero.
Ambos médicos son dirigentes sindicales independientes y señalan que su despido es arbitrario, pues como sindicalistas han defendido los derechos de los trabajadores que se quejan de maltrato y hasta de reducción de sus salarios sin previa consulta.
- Los médicos despedidos, Martha Lucía Romero Muñoz y Erwin Bonilla, dicen que el hospital está funcionando con médicos afiliados a Fetsalud, pero además con estudiantes de sexto año de la carrera, que están haciendo su servicio social en Granada.
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Por esa razón promovieron una protesta de paros escalonados de dos horas diario, sólo para consulta externa, mientras atendían las emergencias y las demandas de los pacientes, lo que pueden demostrar con los expedientes.
Bonilla dijo que el 98 por ciento de los médicos se sumaron a la protesta, pero asegura que el sindicalista Fabio Morales anduvo dando notificaciones a los trabajadores ya integrados y amenazando que si apoyaban la protesta los iban a despedir. Romero dijo que el delegado del Silais de Granada, Omar Malespín, y el doctor Guerrero, son manipulados por todos los dirigentes sindicales de Fetsalud.
LA PRENSA trató de conocer la opinión de Malespín y del doctor Guerrero, pero ambos funcionarios no fueron contactados. Cabe decir que el hospital está siendo vigilado por la Policía y hasta han llegado los antimotines para resguardar el orden.
FETSALUD HABLA
El médico Fabio Morales Gómez, secretario general de Fetsalud de Granada, dijo que ambos médicos fueron despedidos por problemas de indisciplina laboral. “Es una situación incómoda desde que asumió Alejandro Guerrero la dirección del hospital, pues aquí había problemas de indisciplina en los turnos y el doctor empezó a poner el orden y eso molestó a un grupo de trabajadores”, señaló.
“Esto alteró los ánimos y reventó un asunto que ya no es laboral, sino personal, y se comenzaron a decir cosas que se salieron de lo normal y profesional”, sostuvo Morales, quien acusó a la doctora Romero y al doctor Bonilla, de promover el conflicto y de cerrar la unidad hasta que no se despidiera al director y a los sindicalistas.
“Por eso tuvimos que intervenir, porque la población no puede ser afectada por un problema personal. Martes, miércoles, jueves y viernes de la semana pasada y el lunes (de esta semana) tomamos la unidad y trajimos médicos de Granada, de Masaya y Managua, para que atendieran a la gente”, señaló Morales.
La ciudadana Leda Lisette Cruz Saborío, quien apoya a los médicos en su protesta, se quejó de haber sido maltratada por el director del centro, Alejandro Guerrero, pues asegura que no quiso atender a sus dos niños en dos ocasiones que llegó a pasar consulta. Asegura que este señor es malcriado y no respeta a los pacientes.
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