PUERTO PRÍNCIPE/ EFE
Los diez estadounidenses detenidos por tratar de sacar de Haití a 33 niños, tras el terremoto que devastó gran parte de Puerto Príncipe, fueron inculpados formalmente ayer de tráfico de menores y asociación de malhechores, informó a Efe su abogado, Edwin Coq.
Los diez acusados comparecieron en una audiencia ante la Fiscalía, donde reiteraron que son inocentes y que su única intención era ayudar, al tiempo que resaltaron que hasta hoy no habían conocido cuál era la acusación en su contra.
“Dijeron que hasta ahora no habían podido saber lo que la justicia haitiana tiene en contra de ellos”, explicó el letrado.
Los ciudadanos norteamericanos fueron interceptados por las autoridades haitianas y detenidos la pasada semana, cuando se disponían a pasar a territorio de la República Dominicana en un autobús con los menores, de entre 2 y 12 años.
- Para la Fiscalía, la acusación de tráfico de menores obedece al hecho de que atravesaron territorio haitiano y pretendían llegar a la República Dominicana con los niños y sin la preceptiva autorización.
Padres de pueblo Allebas entregaron al grupo de misioneros estadounidenses a sus hijos para que tuvieran una mejor vida y debido a la incapacidad de alimentarlos y vestirlos por la tragedia vivida.
[/doap_box]
Al no disponer de la documentación preceptiva para salir del país con los niños fueron arrestados.
Se trata de miembros de la organización New Life Childrens Refuge (Refugio de Niños Nueva Vida), quienes en un primer momento sostuvieron que los niños eran huérfanos y que ellos pretendían darles unas mejores expectativas de vida ante la situación de caos que reina en Haití tras el terremoto.
El letrado defensor, quien calificó el asunto de “serio”, explicó que para él todos son inocentes, aunque el responsable del grupo podría ser perseguido por la justicia.
Para la Fiscalía, la acusación de tráfico de menores obedece al hecho de que atravesaron territorio haitiano y pretendían llegar a la República Dominicana con los niños y sin la preceptiva autorización.
Además, actuaron en grupo, por eso se les ha inculpado de asociación de malhechores, precisó el jurista, quien señaló que en caso de ser condenados por estos delitos se les podrían imponer entre tres y nueve años de prisión.
Tras la comparecencia de hoy, el caso pasará a la fase de instrucción, en la que se determinará si pueden ser puestos en libertad, juzgados en un tribunal criminal o sometidos a la jurisdicción correccional, en caso de que no se aprecie una especial gravedad en la acción cometida.
ENTREGARON HIIJOS
Los padres y madres del pueblo de Allebas, incapaces de alimentar o vestir a sus hijos, los entregaron a un grupo de misioneros bautistas estadounidenses que prometieron darles una vida mejor. En una muestra de la miseria de una nación que ya era la más pobre del continente aún antes de un terremoto el 12 de enero, muchos padres en Callebas dicen que no saben qué harán si tienen que recibir nuevamente a sus hijos.
“Estoy viviendo en una carpa con un amigo”, dijo Laurentius Lelly, un técnico de computadoras de 27 años que entregó a sus dos hijos de 4 y 6 años. “Mi principal preocupación es que si regresan los niños no pueda ser capaz de alimentarlos”.
Los estadounidenses debían comparecer el jueves ante un fiscal que decidirá si entablar cargos contra ellos o dejarlos en libertad, dijo a la AP la ministra de comunicaciones Marie-Laurence Jocelyn Lassegue.
Los 10 misioneros, en su mayoría de Idaho, fueron arrestados la semana pasada cuando intentaban hacer ingresar a 33 niños haitianos a la República Dominicana sin la documentación requerida.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 B