Vergüenza
“Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto”.
Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) científico alemán
¿Quiénes son los ladrones?
“ Algo habrá de malo en la riqueza, cuando quien la posee se avergüenza de aceptar que la tiene ”. Anónimo
Los políticos en Nicaragua se han ganado muy merecidamente el horroroso calificativo de lo que realmente son, salvo algunas muy raras excepciones, pues a través de la historia, la mayoría se han enriquecido con los sucios negocios que realizan, escudados en sus cargos.
Pero el caso de Daniel Ortega Saavedra no tiene precedentes. Somoza se robó más de un cincuenta por ciento de Nicaragua, pero no la esclavizó ni le impuso el servicio militar ni tarjetas de racionamiento (y no es que defienda a Somoza), sino decir la verdad ya tantas veces dicha.
Lo que la pareja presidencial Ortega-Murillo, está haciendo en nuestro país, va más allá de un despreciable circo de mala muerte, al llegar al colmo de colocar rótulos lacerantes para personas opositoras a su desgobierno.
Ortega, desde los ochenta, se ha convertido en una verdadera copia de la bruja del cuento de La Cenicienta, asegurando que es el presidente de los pobres, que su gobierno es el mejor que ha tenido Nicaragua y tanta perorata demagógica que ya no se aguanta. Sin temor a equivocarme, puedo aplicarle a don Daniel las sabias palabras del célebre escritor irlandés George Bernard Shaw: “Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber”. Sólo que este mandatario nació sin ese precioso atributo.
Ramón Pineda
Consecuencias del pacto
Los diputados son depositarios de la esperanza. Son ellos, colocados por voluntad popular en el primer poder del Estados, los obligados moralmente a defender con vigor y convicción los sueños de libertad y prosperidad de los que asistieron a las urnas para elegirlos y cambiar el rumbo del país. También es obligación material de los representantes del pueblo, cumplir a conciencia los preceptos constitucionales, puesto que sus megasalarios y prebendas salen de los escuálidos bolsillos de obreros y campesinos.
Me llena de horror y compasión cuando veo en este Diario un cuadro con las fotografías de diputados que traicionan olímpicamente los principios democráticos. Como nicaragüense y contribuyente condeno la actitud puñalera de los que olvidan que tienen familias, las que deben sentirse humilladas por jefes de hogar que aparentan honestidad ante la sociedad.
Considero que toda la miseria humana que se observa en los poderes del Estado es consecuencia directa del pacto, porque convirtió en botín a la nación para ser explotada equitativamente a través de funcionarios dóciles, a la orden exclusiva de los caudillos que los nombraron de dedo para burlarse de la Constitución.
Fernando Antonio Malespín Ferreti
Amnistías
Olvidar lo pasado dice la amnistía que impulsa el diputado Maximino Rodríguez, para quitarle los rehenes que mantiene Daniel Ortega Saavedra con la complicidad de su Corte Suprema de Justicia (CSJ). No podemos vivir anclados al pasado, pero es bueno recordar para no cometer el mismo error:
Cuando Somoza dio amnistías a sus opositores, los aduladores y serviles más cercanos del dictador se ponían furiosos, hacían pública su rabia cuando un opositor conseguía la libertad (hay coincidencias con la dictadura actual)
El sandinismo fue derrotado por Violeta Barrios de Chamorro en febrero de 1990, los diputados de ese entonces aprobaron en marzo siguiente la amnistía más increíble de la historia universal que cubría por adelantado cualquier delito, ya fuera robo a las bienes del Estado, expropiaciones a nacionales y extranjeros, secuestros y hasta asesinatos siempre que se cometieran en los meses de marzo y abril, esto se conoce en todo el mundo como “La piñata sandinista”.
Arnoldo Alemán dio amnistía personal y secreta y exclusivapor la violación de su hija Zoilamérica. La juez, Juana Méndez logró que se venciera el término para anular la acusación, y los tres ganaron: Méndez pasó a magistrada de la CSJ y Arnoldo y Daniel firmaron con sangre un pacto imposible de romper.
Los 35 diputados propiedad de la familia gobernante meten en miedo a los 57 electos por la democracia, respaldados por el 75 por ciento de la población y reconocidos por países democráticos. Que Dios toque la conciencia y el corazón del grupito de diputados que siempre están buscando un cañonazo o venden su voto a buen precio, si se convierten en honestos aunque sea por un día, la amnistía se aprueba con 57 y no con el mínimo de 47 como dice la ley. ¡Al que cree todo le es posible!.
Leopoldo Villalta López
Honduras
Mis sinceras felicitaciones a través de este Diario, al pueblo hondureño por estrenar a su nuevo presidente, Porfirio Lobo. Se dice que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, y que los pueblos luchan por tener lo mejor, y esos han sido los hondureños quienes se han ganado y han luchado por tenerlo. En Honduras, los diputados y los poderes del Estado han respetado la Constitución, y ya no se diga, Las Fuerzas Armadas, que apoyaron en su momento a las instituciones, y no al hombre que pretendía violarla.
Roberto Amador
Insulza y la OEA
A través deLA PRENSA me dirijo al Secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, para recordarle que esa organización es el organismo regional constituido para el fortalecimiento de la democracia, y no solidarizarse con gobernantes que la debilitan para destruirla y perpetuarse en el poder, instaurando dictaduras que en el pasado han dejado una secuela de violaciones a los Derechos Humanos, corrupción y pobreza. El proyecto de Hugo Chávez es regresar al negro pasado de los 60: América Latina gobernada por dictaduras, haciendo retroceder el carro de la historia y la OEA no debería ser cómplice.
La actitud del señor Insulza ante dos hecho acaecidos en dos países de Centroamérica, Nicaragua y Honduras, no es una posición similar, la cual se lo demuestro con el contenido de la carta que él envió al ex Presidente de Nicaragua, ingeniero Enrique Bolaños Geyer, con copia a los demás Poderes del Estado de Nicaragua, con fecha 29 de septiembre del 2005 cuyo contenido en uno de sus párrafos literalmente dice:
“Por lo mismo debo comenzar: por reiterar mi fe en la capacidad de los nicaragüenses para resolver con espíritu patriótico sus diferencias. Son ustedes los que deben encontrar las mejores soluciones a esta crisis. La OEA podrá como en el pasado, acompañarlos y cooperar con ustedes. Pero las decisiones desinteresadas que puedan alcanzar un camino de gobernabilidad y reconciliación para Nicaragua, solo pueden adoptarlas los actores políticos de Nicaragua”.
Como se puede observar, en la actualidad el señor Insulza no es congruente con la posición que manifestó en la carta que le envió a Bolaños Geyer. Ahora él se ha parcializado con gobernantes que violan la Constitución de sus países, para perpetuarse en el poder. Caso concreto, la crisis que el señor Insulza con otros gobiernos provocó para aislar a Honduras, por el inventado delito de destituir a un Presidente que violó la Constitución, corrupción, abuso de poder y traición a la Patria.
Como consecuencia de esa actitud patrocinada por él, las autoridades legítimamente electas por el pueblo hondureño, en elecciones transparentes, aún tienen que hacer esfuerzos diplomáticos, para aclararle a la Comunidad Internacional, de la conspiración contra la democracia y la autodeterminación soberana de Honduras; todo esto orquestado por Hugo Chávez, con la complicidad del señor Insulza, en su carácter de Secretario General de la OEA.
Luis Solórzano
Granada
Pedro Averruz
Recientemente partió hacia la gloria celestial el reconocido empresario turístico de Matagalpa, licenciado Pedro Averruz Calderón, fundador del famoso Rincón Bohemio de “La Casona”, en esta cabecera departamental.
Pedro fue un gran promotor de turismo matagalpino dentro y fuera de Nicaragua, razón por la cual, recibió en varias ocasiones distinciones como tal por parte de instituciones públicas y privadas relacionadas con la industria turística y sin chimenea. Mis condolencias para la familia doliente.
Salvador Pérez González
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