MIAMI/EE.UU.
Un taiwanés fue arrestado y acusado de presunta exportación ilegal de componentes de misiles a Irán violando el embargo comercial de Estados Unidos a ese país, informó hoy una fuente oficial.
Las autoridades estadounidenses detuvieron a Yi-Lan Chen, alias «Kevin Chen», de 40 años, el miércoles en la isla de Guam, en el Pacífico, por supuestamente facilitar la compra y exportar varios componentes de misiles desde Estados Unidos a Irán, vía Taiwán y Hong Kong, dijo la Fiscalía Federal del distrito sur de Florida.
Chen compareció hoy ante un juez de Guam y se le ordenó presentarse ante un tribunal de Florida, pero aún no se ha fijado una fecha.
El fiscal federal, Jeffrey Sloman, dijo que la prioridad del Departamento de Justicia es mantener seguro al país y con ese fin investigarán y juzgarán a aquellos individuos que exporten productos a naciones a las que está prohibido hacerlo, como Irán, que es considerado por Estados Unidos como un patrocinador del terrorismo.
Agentes federales detectaron el hecho después de que Chen intentó exportar detonadores a través de una empresa de California con información que carece de los detalles de los clientes finales que recibirían ese despacho.
Chen previamente había exportado varios productos de doble uso como motores de turbinas P200 Turbine Engines, que están diseñadas para motores de aeromodelos, pero también pueden ser utilizados para operar vehículos aéreos y aviones militares teledirigidos.
La investigación reveló que los clientes finales de Chen estaban todos en Irán, incluyendo a compradores de Electro Sanam Industries, una conocida compañía fachada de Organización de Industrias Aeroespaciales (AIO, por su sigla en inglés) de Irán y que ha estado vinculada con programas iraníes de misiles, según la Fiscalía Federal.
Los clientes en Irán colocaban sus órdenes a través del correo electrónico de Chen y éste a su vez utilizaba ese mismo medio para pedir los componentes a empresas estadounidenses y hacía los arreglos para la venta y el envío en uno de los varios barcos de carga con ruta a Hong Kong y Taiwán.
Una vez en Hong Kong o en Taiwán, los componentes fueron trasladados a Irán, de acuerdo con el documento judicial del caso.
Chen afrontaría una condena máxima de 20 años de cárcel y multas de hasta un millón de dólares si es declarado culpable.