WASHINGTON/ EFE y AFP
Estados Unidos reanudará los vuelos militares para el traslado de heridos graves de Haití a territorio estadounidense en las próximas horas, según informó ayer la Casa Blanca.
Los vuelos se suspendieron el pasado miércoles tras una disputa sobre el pago de los gastos por la atención a los pacientes y la capacidad de los hospitales, tras una carta que envió el gobernador de Florida, Charlie Crist, pidiendo ayuda al gobierno federal.
“Después de haber recibido garantías de que la capacidad adicional existe, tanto aquí como entre nuestros socios internacionales, hemos determinado que podemos reanudar los vuelos con los heridos críticos”, dijo en un comunicado un portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor.
Vietor señaló la preocupación de la Casa Blanca “por la presión en la capacidad del sistema nacional de salud” y aseguró que han estado trabajando para aumentar la capacidad de recepción de heridos, en particular en el estado de Florida.
Cientos de damnificados del terremoto de 7 grados en la escala Richter que devastó Haití el pasado 12 de enero han sido evacuados para ser tratados en Estados Unidos, la mayoría a hospitales de Florida.
La Casa Blanca indicó que los médicos valoran la situación de los pacientes para asegurarse de que es seguro para ellos viajar y se ha preparado asistencia pediátrica en los aviones.
El portavoz indicó que los vuelos se reanudarán “en las próximas 12 horas”.
Diez estadounidenses detenidos en Haití
Por otra parte, la embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe confirmó ayer la detención de diez estadounidenses en Haití, luego de que éstos intentaran abandonar el país con 33 menores haitianos.
La Policía haitiana mantenía a los estadounidenses, miembros de un grupo cristiano, detenidos bajo cargos de tráfico de niños, después de haber intentado abandonar el país con los menores sin ningún documento apropiado.
Una de las detenidas aseguró en medios estadounidenses que se proponían luchar contra el tráfico de niños y que su intención era sólo ayudarlos.
La directora de un centro que ahora acoge a los infantes cerca de Puerto Príncipe, dijo que la mayoría tiene familias que sobrevivieron al sismo. Algunos de los niños “dicen que sus padres están vivos, y algunos dieron una dirección y números de teléfono”, dijo la funcionaria.
Los niños tenían entre dos meses y 12 años de edad, dijo una fuente oficial.
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