QUITO/ EFE
Fabricio Correa, hermano mayor del presidente ecuatoriano Rafael Correa, denunció ayer ante la Fiscalía que ha recibido amenazas de muerte, según él, por haber acusado de corrupción a varios colaboradores del Gobierno.
Fabricio Correa, en declaraciones recogidas por el canal Teleamazonas, indicó que un amigo suyo, Jaime Solórzano, también ha recibido ese tipo de amenazas.
“Acabo de poner una denuncia por las amenazas de muerte que venimos recibiendo ‘el gordito’ Jaime Solórzano y yo, desde hace un mes”, indicó el hermano del presidente, quien ha sido un duro crítico de la gestión del mandatario.
Los hermanos Correa se mantienen distanciados desde que el mayor perdiera varios contratos de obras públicas por orden del gobernante.
Fabricio Correa, además, ha coincidido con la oposición en varias críticas al Gobierno y se ha hecho eco de denuncias de supuestos sucesos ilegales cometidos por colaboradores de su hermano.
Solórzano, por su parte, un ex empleado de la cadena de salas de juego Ivermun, ha denunciado que esa empresa entregaba dinero a autoridades del Gobierno para que permitiesen el funcionamiento ilegal de varios de sus establecimientos.
Según el mayor de los Correa, Solórzano grabó en su teléfono móvil dos mensajes de voz con las supuestas amenazas.
“Has provocado que me quieran matar, sin importar que soy el papá de tu sobrino y tío de tus hijos”, le increpó al mandatario su hermano mayor, que en varias ocasiones ha culpado al jefe de Estado de estar rodeado de malos colaboradores.
ALCALDE CONVOCA A MARCHA
Por otra parte, ayer el alcalde de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, el socialcristiano Jaime Nebot, convocó a los ciudadanos a una movilización el próximo 11 de febrero para exigir más rentas para su municipio y “resistir” al Gobierno del presidente izquierdista Rafael Correa.
En una asamblea y ante cientos de seguidores, Nebot aseguró que la manifestación obedece a que el Gobierno, supuestamente, intenta restar una parte del dinero del presupuesto que debería recibir Guayaquil en 2010.
La ministra de Economía y Finanzas, María Elsa Viteri, ha anunciado en varias ocasiones que la asignación estatal para Guayaquil asciende a 175 millones de dólares, una cifra mayor de la que recibió la urbe el año pasado.
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