Contrario a lo que ocurre en el continente y otros países del mundo, donde las organizaciones vinculadas con el periodismo han cerrado filas en defensa de los medios obligados a salir del aire en Venezuela, la reacción de las organizaciones nicaragüenses es tan diversa que abarca desde la condena hasta la justificación.
Roberto Larios, presidente de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), considera que en Venezuela el cierre de medios no significa “ningún zarpazo contra la libertad de expresión”, sino una acción gubernamental para garantizar el cumplimiento de una ley, que exige que todos los canales nacionales emitan “cierto espacio de tiempo diario con programación nacional, lo cual por supuesto incluye algunas cadenas presidenciales”.
Para Larios esa exigencia “no es nada del otro mundo”, ya que existe en todos los países. “Recordemos que se está hablando de una cantidad muy pequeña de canales que están siendo sancionados porque no quisieron cumplir con la ley”, alega Larios quien además considera que el cierre y la represión es la única medida con la que cuenta el gobierno de Hugo Chávez para hacer cumplir la ley y mantener el Estado de Derecho.
Leonel Laguna, presidente del Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN), sin llegar a condenar el hecho ni calificarlo como un atentado contra la libertad de expresión, señala que si el cierre de medios ha provocado “una opinión generalizada de reclamos, clamor y solidaridad representativa” las autoridades venezolanas deberían prestar atención y “revisar la medida”.
- “No estoy de acuerdo con que en supuesta defensa de la libertad de expresión, lo cual tampoco sabemos que es así, porque ya sabemos que lo que hay es una guerra de los enemigos de (Hugo) Chávez para tumbar a la revolución, se pretenda violar la ley. Porque entonces, ¿dónde queda el Estado de Derecho? La libertad de prensa no puede estar por encima del Estado de Derecho… Si existe una ley de la República que te manda a hacer algo y no lo cumplís, ideay, ¿ qué es lo que le queda al Estado?: reprimirte, eso es”, justificó Roberto Larios Meléndez, presidente de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN).
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“Cualquier autoridad no va a perder su condición de autoridad, de digno representante de un gobierno como el de Venezuela, con poner atención o revisar la medida… Creo y comparto que antes de que un problema explote se deben buscar todas las alternativas posibles. Porque el cierre de una televisora o una radio sí trae dificultades o efectos colaterales para los que trabajan ahí y para la audiencia que queda inconforme, por eso creo que debería valorarse”, dijo Laguna.
Sin embargo, no considera que la medida atente contra la libertad de expresión, sino que debe “verse como una preocupación porque tiene efectos en la libertad de expresión, que es un concepto muy amplio que cada quien interpreta como quiere”.
Ante la experiencia que le ha dejado pronunciarse ante situaciones similares y por el apasionamiento que existe entre los involucrados, decidió no pronunciarse oficialmente, como lo hicieron los colegios y asociaciones de otros países.
Pero si los colegiados de las filiales o resto de directivos lo piden, la posición del CPN se hará pública. “Me gustaría esperar el desarrollo de los acontecimientos”, dijo Laguna y luego fue enfático en que si el conflicto surgió porque los medios se niegan a transmitir las cadenas nacionales que ordena el Gobierno, lo que le queda a los medios es luchar para reformar la ley que los obliga a encadenarse.
Róger Suárez, presidente de la Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN), condena los hechos y alerta a sus colegas ante el temor de que el episodio se repita en todos los países que integran la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y recordó que en el país la “ola de represión económica” ya provocó el cierre de una gran cantidad de espacios en los medios de comunicación, especialmente en las radios y que después de provocar la crisis, aparece el Gobierno ofreciendo comprar las concesiones. “Eso indica que aquí se va a recrudecer la situación en contra de los medios de comunicación y le digo al gremio que hay que resistir”, dijo Suárez.

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