Cuando el equipo Las Segovias escogió a Gonzalo López en el draft de peloteros, muchos arrugaron la cara, asumiendo que el talentoso lanzador capitalino difícilmente tendría el interés de jugar con ellos.
Las Segovias es el nuevo equipo de la Primera División, jugarán en Somoto, la sede más alejada de la capital (a 216 kilómetros), apartando la Costa Caribe, y además se cree que no tienen el potencial económico de otros conjuntos.
Sin embargo, el antiguo gran prospecto de los Bravos de Atlanta asegura que está dispuesto a jugar.
“Quiero jugar. Lo veo como una oportunidad de mantenerse en forma para cuando vuelva la Liga Profesional”, dice Gonzalo, cuyos bonos subieron en la pasada Serie Final de la pelota rentada, al ganar el primer encuentro y salvar el último para sellar el campeonato de León.
“Me llamaron (los directivos) una vez y no nos logramos arreglar. Es falso que estoy pidiendo un montón de dinero, solamente quiero que me reconozcan los gastos que implican moverme hasta allá (Somoto) para jugar con ellos”, aseguró.
Gonzalo será recomendado por los dominicanos Luany Sánchez y Agustín Séptimo para el beisbol independiente de Estados Unidos.
Son muy pocos los casos de los jugadores nicaragüenses en las ligas independientes. La mayoría que se han dado, como Juan Muñoz, son porque residen en Estados Unidos. Obtener la visa es la mayor dificultad.
De cualquier forma, Gonzalo tiene la esperanza de jugar, ya sea aquí o allá. De 26 años de edad, aún tiene mucho por recorrer en nuestro beisbol, aunque distante del brillante futuro que se auguró cuando en el año 2000 firmó por 725 mil dólares con los Bravos de Atlanta.
Gonzalo fue elegido el prospecto número ocho de los Bravos en el 2002 y un año más tarde, aún lesionado, era el número 10. Su último año en las Menores fue en el 2008 en Clase A fuerte, que fue el mayor nivel que alcanzó.
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