El embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, confirmó ayer la preocupación del Gobierno de su país sobre la situación política tras el decreto con que el 9 de enero pasado el presidente Daniel Ortega busca mantener en sus puestos a funcionarios públicos, a los que se les vencen los períodos este año.
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La oposición nicaragüense ha firmado dos acuerdos con los que promete no reelegir a ninguno de los funcionarios actuales. Pero Ortega pretende que estos permanezcan en sus cargos, mientras la Asamblea no los ratifique o elija a sus sucesores, aun en contra de los plazos establecidos en la Constitución Política.
“Estamos esperando en la embajada para tener reacciones en cuanto a eso (la elección de los nuevos funcionarios)… Nosotros podemos expresar nuestra opinión, pero es a ustedes los nicaragüenses el asegurar que la gente que va a ocupar los cargos públicos sean gente capaz, honesta, con experiencia. Eso es algo para ustedes y obviamente para la Asamblea”, declaró el embajador.
Callahan asistió ayer a la conferencia sobre Los desafíos de la democracia emergente en América Latina , de su colega Cressencio Arcos, que fue facilitada por la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham).
El diplomático dijo que la Constitución Política del país es muy clara sobre la manera de elegir los cargos públicos, pero negó que su Gobierno busque ejercer algún tipo de presión para que esto se respete, pues reiteró que ésas son acciones de los nicaragüenses.
“Nosotros hemos expresado nuestra preocupación porque todavía hay tiempo y hay una manera de nombrar personas a los cargos, pero de nuevo es muy importante que los nicaragüenses estén muy conscientes de eso y que los nicaragüenses exijan que los cargos sean los que sus representantes en la Asamblea hayan elegido”.
El viernes, la representante de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carmen Lomellin, también instó al organismo a que actúe con más firmeza respecto a la “erosión de la democracia” en países como Nicaragua y Venezuela.
“Estamos experimentando una erosión de la democracia en la región”, dijo Lomelli, durante un foro de embajadores de Estados Unidos en América Latina, al que también asistió Callahan.
En ese evento, Callahan recordó el “obvio fraude” cometido en las elecciones municipales del 2008.
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