CORRESPONSALES/ MADRIZ y ESTELÍ
El jefe de la Policía en Madriz, comisionado José López Dolmos, confirmó ayer que un equipo especializado de esa institución investiga el supuesto uso irregular de varios cheques (que sumarían más de un millón 500 mil córdobas) de los fondos presupuestados del hospital de la ciudad de Somoto y del Ministerio de Salud (Minsa) de este departamento. Lo anterior fue denunciado por algunos trabajadores de la Salud.
La Dirección de Investigación Económica (DIE) de la Policía, con sede en Estelí, es la que lleva las averiguaciones del caso, confirmó el comisionado López Dolmos, donde el principal señalado (como presunto implicado) sería el dirigente sindical de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), en Madriz, Daniel Mendiola Salinas.
Mendiola Salinas no quiso hablar con LA PRENSA, a pesar que se le consultó sobre los señalamientos que le formulan varias personas y que la Policía investiga.
- Fuentes ligadas a las investigaciones han confirmado que la Dirección de Delitos Económicos (DIE) ya habría concluido el informe que sería pasado a las autoridades del Ministerio Público para que tome la decisión que estime a bien en el caso de Daniel Mendiola, la doctora María Elena García García y el doctor Félix Díaz Cruz, además de un contador del hospital.
La actual directora del Sistema Local de Atención a la Salud (Silais), en Madriz, la doctora Berta Noemí Olivas, reconoció que tanto en el hospital como en la institución a su cargo se practica una auditoría para determinar si hubo o no irregularidades administrativas que se le señala a la anterior responsable.
Eso está en manos del ministro de Salud, Guillermo González, él es quien determinará qué hacer; si hay que sancionar de manera administrativa o acusar a alguien, sostuvo Olivas, quien dijo no estar al tanto de lo que pasó ahí porque ella apenas tiene pocos meses de haber asumido la dirección del Silais en el departamento de Madriz.
Todas estas investigaciones se han mantenido en un total hermetismo, a pesar de que el caso ha sido investigado hasta por las autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) del departamento de Madriz y que cuentan con un voluminoso expediente del caso.
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Asimismo es investigada la anterior directora del hospital somoteño, la doctora María Elena García García, y el ex director del Silais, doctor Félix Díaz Cruz, además de un contador. Todos salen involucrados en las investigaciones que se siguen, en las que las autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR), en Madriz, tiene un expediente del caso, del cual existe un total hermetismo sobre el mismo.
Este caso había sido denunciado públicamente a inicios del año pasado por el ex delegado del Ministerio de Gobernación, Randolf Acuña Villarreyna, cuando éste fue destituido de su cargo en un enfrentamiento con el dirigente de Fetsalud, Daniel Mendiola Salinas. En esa ocasión Acuña mostró varias copias de cheques que dijo eran parte de la corrupción del sindicalista.
Los hechos se remontan desde los cambios de funcionarios públicos en Madriz, con la llegada al poder del gobierno sandinista de Daniel Ortega. Al parecer, Daniel Mendiola disponía o decidía en qué se debía usar parte de los fondos del presupuesto del hospital y de la delegación del Minsa.
Para eso se habría encargado de poner al frente de las instituciones del Sistema Local de Atención a la Salud (Silais), en Madriz, a gente de confianza, que, sin embargo, una vez que se negaban a realizar lo que les pedía, terminaban siendo destituidos.
De acuerdo con la ex directora del hospital de Somoto, la doctora María Elena García García, “hubo mucho dinero que no fue debidamente usado porque, al parecer, hubo despilfarros y gastos indebidos”.
Parte del dinero fue usado en actividades sindicales, entrega de prebendas y gastos en restaurantes donde se consumía mucho licor y costosas comidas, además de pagos a proveedores por servicios fantasmas, según se refleja en documentación que la Policía tiene en su poder.
También se le señala (a Mendiola) el uso indebido de los vehículos, en su mayoría las ambulancias, para viajar continuamente a Managua, donde sostenía reuniones sindicales y atendía asuntos personales. También se le recrimina el gasto de combustible y uso de otros recursos de esas instituciones del Estado, de acuerdo con la Policía.
FALSIFICARON SU FIRMA
A luz pública han salido las copias de algunos cheques pagados por la dirección del hospital que fueron cambiados por Mendiola y que estaban a nombre de otras personas, entre ellas el abogado somoteño Hermidio Díaz, quien dijo a LA PRENSA que su firma fue falsificada, añadiendo que se enteró que su nombre era usado para sustraer dinero del hospital bajo el concepto de asesoría legal. “Algo ilógico porque durante este periodo más bien he representado a algunos trabajadores injustamente despedidos de dicho centro asistencial”, sostuvo Díaz.
Díaz agregó que a su nombre salieron cheques que sumaban casi los 20 mil córdobas, que según los vouchers bancarios fueron cambiados por Mendiola.
Otro caso que está bajo investigación es el pago de dos cheques, uno por la cantidad de 23 mil 772 córdobas y otro por 14 mil córdobas, emitidos a la señora Alma Lidia Real Smith, por el concepto de pago de alimentación para estudiantes del curso de enfermería.
Real Smith es propietaria de un bar, el cual está ubicado en una de las entradas del hospital, y dijo que sí había recibido el dinero y que era por la comida vendida a los estudiantes de enfermería. Sin embargo, no es un secreto para los trabajadores del hospital que los estudiantes de enfermería siempre almorzaron en el comedor del hospital Juan Antonio Brenes Palacios, de Somoto, con el presupuesto de este centro asistencial.
Otro que acusa públicamente a Mendiola es Denis Jarquín Ordóñez, encargado de Asuntos Laborales del Sindicato de Fetsalud en Madriz, quien hasta ha elaborado panfletos donde constantemente está revelando los supuestos actos de corrupción del dirigente sindical.
Entre sus denuncias están de que Mendiola es quien manda o da órdenes en el hospital y en el Silais pasando por encima de los actuales directores, además de hacer uso indebido de los bienes o recursos de esas instituciones y de vivir constantemente amenazando a los trabajadores que cuestionan su actuación.
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