Cada inicio de clases es una nueva oportunidad para Nicaragua. Miles y miles de niños y niñas inician o continúan el proceso educativo que permite prepararlos para nuevas oportunidades. Ya hemos abordado el terrible drama que viven los niños y niñas que están fuera del sistema y lo que podemos hacer para encontrar soluciones a este problema. Hablemos entonces de la oportunidad que tenemos cada febrero, cuando inicia el ciclo escolar.
El primer objetivo que debemos buscar es retener la mayor cantidad de niños y niñas que ya están yendo a la escuela. Que los que ya iniciaron su escuela, no se retiren. El segundo objetivo es que los que ya han alcanzado la edad escolar no se queden sin entrar a la escuela. En la experiencia de Eduquemos nos hemos encontrado que muchos padres de estos niños, que hacen un enorme sacrificio para prepararlos a la escuela, no logran completar lo que necesitan, y dejan a algunos niños fuera. O lo que es peor, en algunos casos extremos, por simple negligencia o falta de voluntad no hacen el sacrificio para prepararlos a la escuela. La sociedad entera puede asumir un papel de apoyo para que todos los niños y niñas vayan a estudiar.
Cada inicio de clases debemos renovar ese compromiso por apoyar a los padres de familia a que cumplamos como país los dos objetivos de retener y garantizar los nuevos ingresos al sistema escolar. La preparación de cada niño requiere un presupuesto de aproximadamente 600 córdobas, entre uniforme y la mochila escolar. Para muchos padres que tienen varios niños se les hace imposible completar lo que necesitan para todos los niños que tienen en edad escolar y optan por dejar algunos fuera. Ahí es donde podemos ayudar.
A los empleadores les debe preocupar hacer un censo entre los empleados para averiguar cuántos niños están en edad escolar entre los dependientes de estos empleados y proponerse a que todos y todas vayan a estudiar. El censo escolar en la empresa debe ser una de las estadísticas que el departamento de Recursos Humanos o la gerencia misma deben vigilar. Asimismo, a las personas que están alrededor de nosotros que tienen hijos en edad escolar, debemos también preocuparnos por apoyar a nivel personal. A veces es muy poco lo que les hace falta completar: parte de la mochila escolar, un par de zapatos, parte del uniforme, etc.
Esta tarea debe ser completada por todas las organizaciones que tienen sensibilidad social. Las iglesias, los partidos políticos, las organizaciones no gubernamentales, las denominadas organizaciones de la sociedad civil, deben hacer su propio censo escolar y apoyar a que todos y todas los niños y niñas vayan a estudiar. Para luego es tarde. Pronto inician las matrículas y en febrero inician las clases. No perdamos esta oportunidad que tenemos todos los años.
Eduquemos está impulsando una campaña junto al Cosep y los medios de comunicación para recordarnos esta tarea. Pasemos la voz y actuemos pronto.
El autor es Presidente de Eduquemos
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