CABLES COMBINADOS.- El ex presidente estadounidense Bill Clinton, enviado especial de la ONU a Haití, viajará a ese país hoy para entregar ayuda y reunirse con líderes y sobrevivientes, informó su fundación ayer.
El organismo internacional también calcula que el 10 por ciento de los edificios de Puerto Príncipe han quedado por completo destruidos, dejando a más de 300 mil personas sin hogar, aunque la cifra oficial podría superar esos datos en una ciudad de más de dos millones de habitantes.
Las actividades del responsable de la ONU este domingo en Haití incluyeron reuniones, además de con Préval, con la vicepresidenta del Gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega, cuyo país preside este semestre la Unión Europea (UE).
En su recorrido por la devastada capital haitiana, el secretario general de la ONU agradeció la solidaridad mostrada por muchos países del mundo.
Durante este fin de semana, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó que entregó alimentos para 40 mil personas el sábado y para otras 60 mil el domingo.
Además, reiteró su profunda consternación por la muerte de muchos trabajadores del organismo, entre ellos el jefe de Misión de la ONU en Haití (Minustah), el tunecino Hédi Annabi, y su adjunto, el brasileño Luiz Carlos da Costa, y el jefe de la Policía de esa fuerza, el canadiense Doug Coates.
Hasta ahora son 40 los trabajadores de Naciones Unidas que han fallecido en el terremoto y otros 330 los desaparecidos en el colapso del edificio que albergaba la Minustah, el antiguo Hotel Christopher.
Fuentes de la ONU indicaron que durante la jornada del sábado los equipos de salvamento rescataron a otras 50 personas de las zonas destruidas.
En las labores de rescate intervienen, según la ONU, 40 equipos internacionales, que suponen una fuerza de salvamento de unas mil 500 personas y 160 perros de rescate, que ya han rastreado más del 60 por ciento de las áreas más afectadas de la capital haitiana.
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“Como enviado especial de la ONU siento una profunda obligación con el pueblo haitiano de visitar su país y reunirme con el presidente (René) Préval para asegurar que nuestra respuesta continúa siendo coordinada y efectiva”, dijo Clinton, según un comunicado.
La Fundación Clinton dijo que el ex presidente “entregará ayuda de emergencia, incluido agua, alimentos y material médico, linternas solares, radios y generadores”.
Clinton y el ex presidente George W. Bush habían sido encargados por el presidente estadounidense Barack Obama para dirigir el “Fondo Clinton-Bush para Haití”.
VISITA DE BAN KI-MOON
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó ayer a las autoridades haitianas, al personal del organismo desplegado en Haití y a las numerosas víctimas de la tragedia que Naciones Unidas no les olvidará y harán todo lo posible por asistirles en la recuperación.
Ban, en una emotiva reunión con un grupo de víctimas del devastador terremoto que el 12 de enero asoló el país caribeño, aseguró que había traído hasta Puerto Príncipe “el mensaje de que la ayuda ya está en camino”.
“La destrucción y la pérdida de vidas es sobrecogedora”, lamentó Ban, acompañado en su visita a Haití por la administradora del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), Helen Clark; los responsables del departamento del mantenimiento de la paz, Alain Leroy y Susana Malcorra, y el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes.
El máximo responsable de la ONU subrayó también a los damnificados que una de sus prioridades era salvar tantas vidas como sea posible. Destacó que quiere aumentar la asistencia humanitaria a los damnificados, además de garantizar la coordinación de las enormes cantidades de ayuda internacional que están llegando al país más pobre de América.
Ban, quien poco antes de abandonar la sede central del organismo multilateral en Nueva York aseguró que ésta es “la crisis humanitaria más grave” ocurrida en décadas, visitó la destruida área en la que hace menos de una semana se levantaba el Palacio Presidencial de Haití y sobrevoló la capital para evaluar los daños.
AYUDA A CUENTAGOTAS
Miles de personas hambrientas deambulaban por la devastada Puerto Príncipe buscando una ayuda internacional que llegaba a cuentagotas, cinco días después del sismo que dejó decenas de miles de muertos y mientras la ONU aún confía en encontrar supervivientes.
“Dicen que el Gobierno está recibiendo millones pero nosotros no hemos visto nada. Vivimos en la calle con nuestros hijos y tenemos que marcharnos”, lamenta Islaine, quien al igual que muchos haitianos decidió partir de Puerto Príncipe hacia otra provincia.
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