Jimmy en la cúspide

Hay bateadores que provocan gran impacto por su fortaleza devastadora, capacidad para producir carreras y habilidad para electrizar multitudes. Ernesto López y Pedro Selva están a la cabeza en este aspecto en el repaso de nuestra historia.

Por Edgard Rodríguez C.

Hay bateadores que provocan gran impacto por su fortaleza devastadora, capacidad para producir carreras y habilidad para electrizar multitudes. Ernesto López y Pedro Selva están a la cabeza en este aspecto en el repaso de nuestra historia.

Otros se ganan la admiración por su destreza para hacer contacto con la bola. Manejan el madero como un pincel y hacen del bateo un arte. Nemesio Porras y Henry Roa han sido los mejores exponentes en esta categoría.

A este último grupo, a los que también llaman “bateadores puros”, se ha unido Jimmy González, el estupendo cañonero de San Pedro de Lóvago, Chontales, quien recién ha capturado el título de bateo en la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional.

En un espectacular cierre, Jimmy ha capturado la corona de los bateadores el último día de la temporada y su ascenso a la cima quizá sólo fue la confirmación de lo que ya se sabía: que se trata del mejor bateador del país.

Su promedio se elevó hasta .363, a pesar que a la mitad de la campaña acumulaba .294. Pero una vez más, González se concentró, aceleró y ha puesto las cosas en orden. Si ha hecho eso más temprano en su carrera, tendría su casa llena de trofeos.

Pocos bateadores en nuestro beisbol han tenido tanta capacidad para golpear la pelota como Jimmy. Es un bateador sin huecos, que sabe hacer ajustes, que discrimina envíos con gran precisión y que ha conseguido mucha disciplina en el home.

Cuando los Dodgers lo firmaron en 1998, fue la velocidad y agresividad de su bate lo que capturó la atención del scout Mike Brito, mismo que descubrió antes a Fernando Valenzuela. Recuerdo a Brito hablando con gran entusiasmo del nica.

No conozco las razones por las cuales quedó fuera del beisbol rentado, pero seguro no fue por falta de bateo. En tres campañas acumuló .295, 20 jonrones y 180 remolques. Y a nivel local se ha coronado líder en promedio en cuatro ocasiones.

El año pasado perdió el cetro el última día ante Juan Oviedo en el Pomares, pero en Primera División se adjudicó la corona en el 2000 con el Rivas (.388), en 2002 con Chinandega (.367) y en 2003 con Granada (.405). Ahora se impone en la Profesional.

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COMENTARIOS

  1. giovanni ugarte
    Hace 17 años

    Pero y por que su talento no pudo triunfar? La suerte del nica esta eclipsada. Nuestros deportistas se suben como la espuma, pero de igual manera se vienen abajo. Cual sera el problema? Ah, creo que es eso que los conocedores llaman auto estima. Y como los nicaraguenses tienen el auto estima por el suelo, entonces no importan que tanto talento tenga. Siempre les agarra culillera. Sino miren a nuestro gran Vicente Padilla. Ah, sin olvidar que una vez en la cima, los «vaguidos» los hacen caer.

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