MADRID/AFP
La situación en Honduras hace «muy difícil» que el príncipe heredero de España, Felipe de Borbón, asista el próximo 27 de enero a la toma de posesión del presidente Porfirio Lobo, electo tras un golpe de Estado, declaró este lunes el canciller español, Miguel Angel Moratinos.
La asistencia del príncipe Felipe, que acude a todas las tomas de posesión de los presidentes latinoamericanos, «dependerá de cómo evolucione la situación de Honduras de aquí al 27, pero si no hay una salida constitucional adecuada a lo que es la posición de la comunidad internacional, será muy difícil que pueda asistir», afirmó el ministro.
«Después de un golpe de Estado que ha sido una ruptura constitucional, aunque tomamos muy buena nota y reconocemos el apoyo que ha recibido el presidente electo, el señor Lobo, la presencia del presidente (Roberto) Micheletti y la situación de (Manuel) Zelaya (el presidente depuesto) lo hacen complicado», alegó Moratinos.
El gobierno español está «trabajando para lograr que se pueda resolver esta situación y normalizar la situación con Honduras (…) dentro del orden constitucional», precisó.
Un golpe derrocó el 28 de junio a Zelaya e instaló en el poder a Micheletti. El mandatario depuesto se refugia desde el 21 de septiembre en la embajada brasileña en Tegucigalpa.
Los Acuerdos de San José/Tegucigalpa entre ambos para la restitución de Zelaya antes de las elecciones presidenciales de finales de noviembre, previstas desde antes del golpe, no se cumplieron.
Las elecciones las ganó Lobo, que asumirá el 27 de enero.
La comunidad internacional condenó el golpe, pero algunos países -Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y Perú- reconocieron los comicios.