CARACAS/EFE
Los funcionarios públicos de Venezuela trabajarán a partir del próximo lunes solo cinco horas diarias, de las 8.00 a las 13.00 horas locales (12.30 a 17.30 GMT), para ayudar al ahorro eléctrico obligado por un grave déficit de generación.
La medida fue anunciada anoche por el presidente del país, Hugo Chávez, e inicialmente pasó desapercibida debido a que paralelamente el gobernante anunció una drástica devaluación y denunció una nueva violación del espacio aéreo nacional por aviones estadounidenses.
- De acuerdo con la nutricionista María Luz André, la Organización Mundial de la Salud recomienda que los lactantes deben comenzar a recibir alimentos complementarios a partir de los seis meses. Primero unas dos o tres veces al día entre los seis y los ocho meses, y después, entre los nueve a 11 meses y de los 12 a 24 meses unas tres o cuatro veces al día, añadiéndoles aperitivos nutritivos una o dos veces al día.
- Para la introducción paulatina de los alimentos sólidos, la especialista dice que es conveniente ofrecer al bebé alimentos de textura suave en forma de papillas que ayuden a su fácil digestión, elaborados a partir de un solo ingrediente y en cantidades muy pequeñas. Una vez que el niño haya aceptado una clase de alimento, es recomendable esperar de tres a cinco días para añadir uno nuevo, así como el incremento en la cantidad en forma lenta y progresiva, de acuerdo con el apetito y la respuesta del pequeño.
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«Sólo en Caracas lograremos ahorrar cerca de 187 megavatios; esta es una de las varias medidas que hemos aprobado» para afrontar la crisis, entre ellas la creación de «un incentivo» a las familias que disminuyan su consumo eléctrico, que en algunos casos llegaría a la condonación de buena parte de la factura mensual, sostuvo.
El promedio del consumo familiar, detalló Chávez, alcanza entre los 500 y 600 kilovatios/hora, a un coste de unos 200 bolívares (unos 93 dólares).
En el marco del control estatal de divisas vigente desde 2003, Chávez anunció además una devaluación de la moneda nacional, hasta ahora en 2,15 bolívares por dólar, y estableció dos tipos de cambio legales, uno de 2,60 bolívares y otro de 4,30 bolívares, y el combate a una cotización no oficial de alrededor de 6,0 bolívares.
«Aquellos que bajen el consumo en un porcentaje significativo les eliminaremos buena parte de la tarifa» eléctrica, dijo tras reiterar que un «consumo irresponsable», una sequía y otros factores han colocado en «zona de alarma» la generación hidroeléctrica.
«Es una necesidad y una obligación para todos los venezolanos contribuir» al ahorro energético, por lo que si el racionamiento en marcha desde el 1 de enero no se cumple y continúa alumbrado el sector donde el servicio debió suspenderse, «espere 10 minutos y salga a protestar, o apague usted la luz», requirió Chávez.
Las centrales hidroeléctricas que abastecen casi el 90 por ciento del consumo nacional venezolano funcionan con las aguas del río Caroní, en el estado Bolívar (sureste), cuyas represas registran casi diez metros por debajo de sus niveles normales.
La Administración de Chávez ha ordenado a industrias pesadas y ligeras, centros o locales comerciales y centros residenciales a elaborar un plan obligatorio de reducción del consumo, al menos de un 20 por ciento en relación a cada mes del año anterior.
El Gobierno debió flexibilizar esta semana una impopular medida que restringía el consumo de electricidad en los centros comerciales, lo que dejaba inactivos salas de cines, bancos, restaurantes y afectaba el empleo en el sector.
Portavoces de la oposición aseveran que la crisis eléctrica es una muestra de la supuesta ineficacia del Gobierno, que en once años no habría llevado a cabo los planes e inversiones necesarios en el sector, lo que Chávez ha admitido parcialmente, pero ha insistido en la incidencia de la sequía y del «derroche capitalista».