David Murcia Guzmán fue extraditado esta semana por Colombia y entregado a los Estados Unidos. LA PRENSA/AFP/DIJIN

Estafador colombiano se declara inocente de lavar dinero narco

El colombiano David Murcia, condenado en su país por una gran estafa financiera, aseguró hoy en su primera comparecencia ante un juez de EE.UU. que es "inocente" de la acusación de lavar millones de dólares procedentes del narcotráfico.

Víctor Martín


NUEVA YORK / EFE

El colombiano David Murcia, condenado en su país por una gran estafa financiera, aseguró hoy en su primera comparecencia ante un juez de EE.UU. que es «inocente» de la acusación de lavar millones de dólares procedentes del narcotráfico.

«Señor Murcia Guzmán, ¿cómo se declara, culpable o no culpable?» le preguntó el juez William Pauley durante una breve vista celebrada en un tribunal federal de Manhattan, donde se fijó la fecha del 4 de marzo próximo para la siguiente comparecencia del acusado.

«Inocente», contestó en español el acusado, que fue extraditado esta semana desde Colombia, donde fue condenado a más de 30 años de cárcel como creador de una pirámide financiera con ramificaciones en varios países que hizo perder sus ahorros a miles de personas.

Murcia Guzmán, de 29 años, que acudió al tribunal sin esposas en las muñecas ni cadenas en los tobillos y acompañado de un par de agentes de seguridad vestidos de paisano, contó con traducción simultánea a través de auriculares.

El acusado contestó «Sí, señor» en español, cuando el juez Pauley le preguntó si él era la persona a quien acusaba la Fiscalía y también si había leído el documento acusatorio traducido o había podido discutirlo con su abogado, entre otras cuestiones de trámite.

Esas breves respuestas, además de su declaración de «inocente» y un respetuoso «Buenos días, señor» que dirigió al juez cuando éste saludó a los presentes en la sala al inicio de la vista, fueron las únicas palabras que pronunció en alto.

El fiscal Telemachus Kasulis hizo un breve resumen al juez de la acusación que pesa sobre Murcia de conspirar con otros seis individuos para lavar millones de dólares procedentes del narcotráfico a través de su grupo de empresas DMG y de otras compañías afiliadas y mediante el mercado negro del peso en Colombia.

Kasulis explicó que disponen de más de 170 cajas de documentos, 30 discos duros, medio centenar de vídeos y conversaciones grabadas, entre otras pruebas con las que la Fiscalía se propone respaldar su acusación.

El juez ordenó que todo ese material sea puesto a disposición del acusado y del abogado de Murcia, Robert Abreu, para preparar de forma adecuada la defensa.

El fiscal explicó además que Murcia Guzmán hizo algunas declaraciones a las autoridades estadounidenses durante su traslado desde Colombia, algo de lo que deberá informarse también a la defensa.

Dado el voluminoso material acumulado, el juez accedió a conceder tiempo para que la Fiscalía y la defensa intercambien los documentos que requieran y fijó para el 4 de marzo la próxima vista.

El juez Pauley explicó a Murcia Guzmán que esta comparecencia inicial tenía por objeto informarle de la acusación que existe en su contra y también de los derechos que le concede la legislación estadounidense, incluido el de solicitar la libertad condicional bajo fianza, algo que su abogado no planteó en esta ocasión pero que no descarta hacer en un futuro si lo consideran adecuado.

Finalizada la vista judicial, el abogado de Murcia Guzmán declaró a los informadores que acudieron al juzgado y que querían saber el estado de ánimo de su cliente tras ser extraditado a Estados Unidos que «está muy tranquilo».

«Lo veo muy bien, no está deprimido, está muy bien de ánimo», manifestó Abreu, quien explicó que su intención y la de Murcia Guzmán desde un principio ha sido la de tener un juicio con jurado en este país.

Un juez colombiano condenó en diciembre pasado a más de 30 años de cárcel a Murcia Guzmán, un antiguo vendedor ambulante, como «responsable de lavado de activos y captación masiva y habitual de dineros del público».

El creador del conglomerado DMG también fue condenado a pagar una multa de aproximadamente 12,5 millones de dólares.

En noviembre de 2008 el Gobierno colombiano intervino las empresas del grupo de Murcia Guzmán y decretó el estado de «emergencia social» para hacer frente a la crisis que se desató por las estafas de las pirámides financieras y los desmanes protagonizados por las personas que resultaron estafadas.

David Murcia Guzmán huyó del país pero fue detenido en Panamá el 17 de noviembre de 2008 y deportado a Colombia dos días después. Antes de ser condenado en Colombia, la Corte Suprema de Justicia autorizó la extradición a EE.UU.

El presidente Álvaro Uribe firmó los decretos correspondientes para su entrega a EE.UU. el 20 de

noviembre pasado. 

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