Los investigadores de la Estación Cinco de Policía y el médico forense tuvieron que convencer a la familia del vigilante Carlos Orlando Meza Pérez, de 55 años, quien ayer amaneció muerto, para que aceptaran que su cadáver fuera llevado al Instituto de Medicina Legal.
Desde hace 13 años, Meza era vigilante de calle en la residencial Planes de Puntaldía, ubicada detrás del edificio de Estesa, en las inmediaciones de Villa Fontana.
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Según algunos jefes de familia del lugar, el ahora occiso cuidaba veinte casas y era originario de la comunidad de Cedro Galán, en el kilómetro 29 de la Carretera Vieja a León.
Los pobladores del reparto manifestaron que Meza nunca salía de la zona.
El cuerpo de Meza fue encontrado boca arriba sobre las baldosas, a la entrada de una casa donde también está una caseta construida por los habitantes.
Algunos vigilantes de otras casas señalaron que a eso a las seis de la mañana conversaron y estuvieron haciendo bromas con él.
Una muchacha que trabaja en una casa cercana a donde fue encontrado el cuerpo sin vida dijo que Meza le había pedido café a eso de las 6:00 a.m.
La compañera de vida y un hijo de Meza, los cuales omitieron sus nombres, llegaron al lugar casi a las 10:00 a.m. en una camioneta y reclamaron sus pertenencias, entre ellas su revólver marca Tauro, calibre 38, del cual mostraron la portación.
Pero los oficiales les indicaron que el arma no la entregarían debido a que la causa de muerte iba a ser investigada.
“Hasta que concluyan las pesquisas se tomarán las decisiones”, dijo un oficial.
Los parientes indicaron que Meza era una persona sana y que no tomaba ningún tipo de medicamentos, al tiempo que solicitaron que su cadáver no fuera llevado a Medicina Legal, porque ellos no tenían posibilidades para sacarlo.
Los funcionarios del Instituto de Medicina Legal explicaron a la familia que llegó al sitio donde ocurrió la tragedia que en el Instituto de Medicina Legal no se cobra por los procedimientos y que la autopsia toma tres horas, para que llegaran a retirar el cuerpo.
Finalmente, la compañera de vida del fallecido se puso de acuerdo con su hijo y autorizaron su traslado a esa institución.
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