SAN JOSÉ/AFP
Costa Rica estaba pendiente de las emanaciones del volcán Turrialba, un coloso de 3,328 metros de altura situado a 40 km al este de San José, que la víspera empezó a escupir ceniza que ha llegado cerca de la capital, provocando la evacuación de unas 50 personas.
“Se está subiendo el nivel de alerta de verde a amarilla” en la zona aledaña al volcán, dijo ayer Vanesa Rosales, jefa de la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), en una conferencia de prensa en la Casa Presidencial, en la que admitió que por el viento “ya está empezando a llegar algún tipo de cenizas” cerca de la capital.
Medio centenar de personas han sido evacuadas hasta ahora a albergues de emergencia, además de una variedad de animales desde predios agrícolas, añadió.
“Se mantiene la actividad sísmica intensa pero baja” en el cráter, dijo Rosales, agregando que inicialmente fueron evacuadas las personas que vivían en un radio de 3 km del volcán, pero con la alerta amarilla se ampliará a unos 5 ó 6 km.
Además, la CNE decretó alerta verde en algunos cantones de la provincia de San José, más alejados del Turrialba, que estaban recibiendo cenizas debido al viento.
Según la CNE, “no se observan emanaciones importantes”, aunque existen difíciles condiciones en la zona por la niebla y la caída constante de una lluvia leve.
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