Noel Areas no parece de muy buen humor al otro lado del teléfono. No es para menos. Lo trajeron al Bóer como el salvador del equipo y está a punto de hundirse con todo y la tropa capitalina en la actual Liga Profesional de beisbol.
¿Y qué tan culpable es Noel del colapso del Bóer? “Yo no soy el que juega”, dice el veterano mentor con mucho tino. Entonces, ¿qué fue lo que afectó más? “Este equipo no se armó bien. Ahí estuvo el principal pegón”, agrega el timonel de la tribu.
A pesar de eso , Areas cree que aún se puede hacer algo en este cierre de temporada. Al Bóer le quedan seis partidos y está tres por debajo de los Leones, que instalados en el segundo lugar, tienen en sus manos uno de los puestos que llevan a la Serie Final.
“Uno mueve el equipo cuando no está funcionando. De otro modo, no se toca. Pero cuando no se batea, tenés que buscar variantes”, dice Noel.
Álvaro López subirá a la colina esta tarde frente a los Leones, quienes en casa tratarán de rubricar su boleto a la Final.
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“Hay aspectos del equipo que se pueden discutir, pero lo más importante es ver qué se puede hacer de aquí en adelante. Estamos claros que sólo un milagro nos salva, pero vamos a luchar para ver si lo podemos forzar”, indica el timonel, que inició con cuatro éxitos corridos su estadía con los Indios.
Lo que Noel no sabía es que tras esos cuatro éxitos vendrían cuatro derrotas. Y que por cada paso que el equipo daba hacia el frente, luego venían dos hacia atrás, hasta quedar en el filo de la eliminación ante el pujante Oriental y los siempre batalladores Leones.
“No nos agrupamos como equipo. Cuando vine, había gente lesionada como Ofilio Castro, Ronald Garth y Yáder Hodgson y eso fue difícil de superar. Además, un extranjero como Rafael García se lesionó y eso agravó el problema. He tratado de hacer lo que puedo pero no ha habido modo”, señala Areas.
Lo cierto es que mientras el Oriental y los Leones alistan su armas para la Final, el Bóer pende de un milagro, y éstos, cada vez ocurren con menos frecuencia.
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