La convergencia nacional se redujo a un concepto “referencial” entre el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y la Unidad Demócrata Cristiana (UDC), aceptó ayer el diputado Agustín Jarquín, quien en 2001 fue candidato a la vicepresidencia de Daniel Ortega, cuando perdieron contra Enrique Bolaños y José Rizo.
“La convergencia prácticamente está como una referencia, pero en la parte operativa poco (hace). No hay reuniones. La última fue hace ‘uuuuhhhh’, como dicen”, admitió Jarquín.
El legislador, miembro de la bancada del FSLN, reconoció en la actual administración éxitos en los sectores Salud, Educación e Infraestructura, pero criticó el sectarismo que impulsa la administración de Ortega, así como el uso de símbolos partidarios en los edificios públicos.
Jarquín cuestionó la utilización de fondos públicos para programas partidarios.
Además, el presidente de la UDC señaló que las reuniones con el FSLN terminaron siendo de “carácter social”.
“No hay convocatoria y cuando nosotros nos reunimos ¿para qué es? para hacer una conversación social, discusiones que no tienen mayor impacto”, explicó Jarquín.
Según el diputado y ex contralor, el fracaso de la “convergencia nacional” es una responsabilidad compartida, en la cual el FSLN, como partido de gobierno, es el “hermano mayor”.
“(El carácter programático de la convergencia) sigue un rumbo que en buena parte no compartimos. Por ejemplo, creo que es necesario mejorar el concepto de participación ciudadana, pero el enfoque que se le ha dado no se aprovechó para profundizar lo que se había avanzado en participación ciudadana, sino que se creó una polarización que ha dividido”, mencionó Jarquín.
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