- Los 25 municipios con mayor incidencia de violencia pertenecen a cinco departamentos, de los cuales 11 corresponden al departamento de San Salvador, dos a Santa Ana, cuatro a La Libertad, cinco a Sonsonate, uno a San Miguel y uno a Ahuachapán.
La ciudad capital encabeza el listado de los 25 municipios con 296 asesinatos; seguido de Santa Ana con 271; San Miguel con 240; Soyapango con 185; Colón con 164; y Apopa con 160, entre otros.
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Tomado de El Salvador.com.- Desde que se creó la Policía Nacional Civil (PNC), en 1993, producto de los Acuerdos de Paz, nunca se había vivido un año tan violento como 2009. Las más de cuatro mil personas asesinadas reflejan que los índices de criminalidad alcanzaron niveles incontrolables, a pesar de que las autoridades aseguren que los homicidios van hacia la baja.
Entre el 1 de enero y el 21 de diciembre se registraron las muertes de 4 mil 240 personas, lo que representa que en promedio 12 salvadoreños murieron cada día, víctimas de la violencia criminal en el transcurso del año.
De la totalidad de los homicidios, 558 correspondían a mujeres y 426 eran niños. Sin embargo, la mayor parte de víctimas (2,986) tenía entre 18 y 40 años, es decir, que se encontraban en plena vida productiva, según los análisis de la Policía.
Fuentes policiales explicaron que las cifras anteriores demuestran que el 70 por ciento de los asesinatos están relacionados al accionar de las maras. “Eso quiere decir que las pandillas son las principales generadoras de los homicidios, porque la mayoría de las víctimas son personas jóvenes en plena vida productiva”, dijo la fuente.
Pero un estudio de Medicina Legal a lo largo de los últimos ocho años establece que sólo 9.9 por ciento de los homicidios se relacionó con pandillas.
Según la Policía, la mayoría de las víctimas de este rango de edad es empleado del transporte público, pandilleros que han sido asesinados por rivalidades, por diferencias con los miembros de sus clicas, ajustes entre mareros y jóvenes que trataron de reclutar y que se han negado.
Algunas de las víctimas han estado ligadas a las actividades delincuenciales y del crimen organizado como la narcoactividad y los ajustes de cuentas.
Dos mil 423 de los crímenes se cometieron en la zona urbana y los otros 1,817 en el campo.
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