Más de 450 familias de Laguna de Perlas, Raitipura, Flor de Pino y Guaguayane, en la región del Caribe, fueron beneficiadas con alimentos, zapatos y ropa de cama por el Concilio Nacional de Iglesias Evangélicas de Nicaragua (Cenien) que preside el reverendo Neftalí Cortés.
“Acudimos a esas comunidades para apoyar a las familias que han sido golpeadas por el huracán Ida, que golpeó a miles de familias. Nosotros también predicamos con el testimonio. Allí en esas comunidades hay muchas necesidades de alimentación, sobre todo”, dijo Cortés a LA PRENSA.
Los paquetes de alimentos contenían arroz, azúcar, frijoles, aceite, espagueti, sal, carne enlatada, avena, salsa de tomate, entre otros productos.
El reverendo Neftalí Cortés explicó que por medio de la ayuda brindada por la organización Alcance Mundial también pudieron beneficiar a más de 600 personas con zapatos, entre adultos y niños.
“Nosotros no sólo llevamos la palabra que es muy importante, sino que también predicamos con el amor, llevándoles una ayuda a nuestros hermanos más necesitados”, afirmó Cortés.
Los comunitarios también recibieron 1,200 sábanas, 300 frazadas y una Biblia para cada una de las 450 familias que recibió su paquete alimenticio.
“Compartimos la palabra de Dios con todas las familias, pues la Palabra de Dios está llena de esperanza; y gracias a Jesús que hemos podido atender a estas familias, llevándoles un poco para satisfacer ciertas necesidades”, señaló el pastor Neftalí Cortés.
ÚTILES PARA LOS NIÑOS
Añadió que niños de las comunidades mencionadas recibieron además su Bolsa del Samaritano, procedentes de Estados Unidos y Canadá, con útiles escolares, ropa, golosinas, juguetes y productos para higiene personal, entre otros.
“Fue muy esperanzador para tantas personas recibir una ayuda, una muestra de amor y sobre todo recibir la Palabra de Dios”, enfatizó Cortés.
DEVASTADOR CICLÓN
El huracán Ida impactó la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) a inicios de noviembre pasado, cuado entró por la zona de Sandy Bay Sirpe, con vientos de más de 120 kilómetros por hora.
A su paso por la región, el ciclón dejó más de 8,000 damnificados directamente y decenas de casas destruidas.
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