Al menos 61 cm de nieve cayó en Washington debido a la tormenta de nieve que azotó el fin de semana.
LA PRENSA/AFP
WASHINGTON/AFP
La costa este de Estados Unidos despertó hoy bajo un cielo despejado luego de la tormenta de nieve que la azotó durante el fin de semana, aunque el transporte se mantenía complicado en algunos lugares y las oficinas de la capital seguían cerradas.
Luego de las caídas de nieve históricas del fin de semana, con hasta 61 cm en Virginia, ya no nevaba este lunes excepto en algunas partes de Maine y en el norte del estado de Nueva York.
El servicio de meteorología alertó sin embargo sobre condiciones de circulación difíciles en Virginia, Pensilvania y Maryland, en particular alrededor de Washington, debido al hielo que se formó sobre el pavimento.
Hoy todas las oficinas federales de Washington estaban cerradas. Los funcionarios gubernamentales cuya presencia no era absolutamente necesaria en las oficinas podían no concurrir a su trabajo, y quienes podían trabajar desde su domicilio fueron alentados a hacerlo.
Alrededor de Washington, los tres aeropuertos reabrieron pero se recomendó a los pasajeros que verificaran el horario de partida de sus vuelos, debido a la saturación generada por las numerosas cancelaciones de vuelos durante el fin de semana.
Varios accidentes ocurridos en las autopistas que circundan Washington enlentecían el tráfico esta mañana.
La red de transportes de la capital anunció que todas las estaciones de metro estarían habilitadas durante la jornada, en tanto los trenes funcionaban con horario reducido.