A propósito de las fuertes críticas contra la actitud del embajador de Nicaragua en Costa Rica, Harold Rivas Reyes, de pretender censurar al Diario La Nación, como estila el Gobierno de Nicaragua, para el coordinador del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, la aparente compra de Canal 8 constituye un nuevo atentado a la libertad de expresión.
Para Jarquín, aunque existe la libertad de establecer una operación mercantil, el problema es que el adquirente es nada menos quien tiene en sus manos la facultad de otorgar o cancelar licencias de operación a los medios de comunicación, lo que implica una ventaja desleal.
“Quien en este caso, como empresario compra un canal de Televisión, es el mismo que como gobernante decide a quién conceder y a quién suspender las licencias de uso del espacio radioeléctrico, y decide a quiénes concedérselas solamente de manera provisional, para que penda sobre ellos como espada de Damocles la amenaza de su cancelación si se salen de la raya”, precisa Jarquín, en su análisis político semanal que transmite en Radio Corporación.
El coordinador del MRS también estima como ventajas para un canal gubernamental manejar los fondos que provienen de las operaciones del Alba, además de asignar las pautas publicitarias precisamente a los medios que tiene a su servicio, dejando sin oportunidad a su competencia.
Sin embargo, es del criterio que a pesar de las ventajas económicas con las que pueda contar el Gobierno, será opción de los nicaragüenses si quieren sintonizar ese medio de comunicación.
“(Daniel) Ortega olvida, porque el poder ciega, que a finales de la dictadura de (Anastasio) Somoza, los nicaragüenses nos aglomerábamos en las casas, las pulperías y las esquinas, para escuchar en radios de onda corta emisoras del extranjero que transmitían las noticias e informaciones que en Nicaragua eran censuradas. Con mayor razón, ahora que los medios de comunicación son más versátiles y de más fácil acceso”, indica Jarquín.
Agrega en su análisis que “Ortega, sencillamente, en su proyecto autoritario está tratando de agarrar agua con las manos. Inevitablemente se filtrarán, como agua entre los dedos, las opiniones de la libertad que el pueblo seguirá escuchando, dónde sea y cómo sea. Por más radios y televisoras que compre”.
Extraoficialmente se plantea que uno de los principales objetivos del partido de Gobierno al adquirir el Canal 8 es cancelar los dos programas que tiene Carlos Fernando Chamorro, como son Esta Noche y Esta Semana, críticos a la conducción de la Administración Ortega.
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