A través de diversas fuentes, a Reggie Smith se le ha informado que en Nicaragua hay talento, pero una de las opiniones más decisivas fue la de uno de los alumnos de su academia.
“Tengo programas donde enseño beisbol y uno de mis alumnos es de padres nicaragüenses. Siempre me ha insistido en que venga aquí, que aquí hay talento”, dice Smith.
El ex big leaguer está en el país y forma parte del proyecto de la academia que se construirá en Villa El Carme, Managua.
“Unas de las cosas que me ha convencido también es que veo que aquí no hay muchas condiciones ni instalaciones y, sin embargo, surge el talento”, agrega el ex artillero.
Smith dice que el beisbol es un juego de niños, pero que hay que ser hombre para jugarlo. Afirma que se requiere mucho corazón y determinación.
“Tienes que tener amor al juego, divertirte, pero debes estar listo para ver las oportunidades y tomarlas”, explica Smith, quien además trabaja como entrenador con los equipos de Estados Unidos.
Nacido en Shreveport, Luisiana, Smith debutó en las Mayores en 1962 con Boston. Luego pasó a San Luis en 1974, a los Dodgers en 1976 y Gigantes en 1982 y se retiró.
En su carrera, de 17 temporadas, cerró con .287 de promedio, disparó 314 jonrones y empujó 1,092 carreras. En dos ocasiones fue cuarto en la votación por el Más Valioso.
Fue a cuatro Juegos de Estrellas y cuatro Series Mundiales. En la de 1977 ante los Yanquis dio tres jonrones en seis juegos.
Ese mismo año (1977) bateó 32 jonrones y fue parte del cuarteto de artilleros con 30 palos de los Dodgers junto a Steve Garvey (33) Ron Cey (30) y Dusty Baker (30).
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