El propietario de Canal 8 de Televisión, Carlos Briceño, reapareció públicamente ayer en una improvisada rueda de prensa, en la que reiteró que no hay venta alguna de su empresa televisiva al Grupo Alba, pero que estudia ofertas de las que no quiso precisar nombres.
La mayor parte de su comparecencia se la pasó atacando al activista político José Venancio Berríos, con quien sostiene una disputa en los juzgados y de paso lanzó su par de indirectas a los medios de comunicación, que mantienen en agenda la supuesta venta de su canal.
Las declaraciones de Briceño fueron dadas al oficialista Canal 4 de Televisión, propiedad de la pareja presidencial, y a otra estación televisiva afín al gobierno sandinista.
Briceño Lovo aseguró que ya habló con los trabajadores de Telenica, para tranquilizarlos sobre su futuro laboral, porque la empresa, según él, se mantiene estable y normal.
Sin embargo, empleados de la televisora aseguraron que el empresario en ningún momento se ha dirigido a ellos para hablarles de la situación del canal.
Éstos insisten en que Briceño Lovo sólo llegó al canal para reunirse con el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, principal operador político del Frente Sandinista.
Solís compareció ayer en Estudio 24 , el programa matutino de la estación televisiva de Briceño.
“Yo he platicado con ellos (los trabajadores) y les he dicho la verdad: Que el canal no se ha vendido, que no hay ningún problema”, aseguró Briceño.
Admitió que el rótulo de cerrado que colocaron ayer en los portones del canal, y que provocó tantas especulaciones, fue para evitar que Venancio Berríos y el juez que se presentó a hacer efectivo el embargo no pudieran ingresar a la empresa.
“ A mí me parece que él lo que busca es aprovechar el momento para buscar como figurar. Esa demanda de él es una demanda espuria, que no tiene sentido, si más bien yo soy el que lo estoy demandando por incumplimiento de contrato”, afirmó Briceño.
Minimizó las versiones de la venta del canal aduciendo que existen pocos grupos económicos con la capacidad para comprarlo y sostenerlo financieramente.
Tanto en los corrillos del Canal 8 como en los del oficialista Canal 4 se asegura, entre bambalinas, que la compra ya fue concretada por el Grupo Alba y ésta habría superado los 10 millones de dólares.
“Pareciera, por lo que he visto en ciertos medios, que estoy haciendo algo criminal. Yo puedo hacer con este canal lo que quiera. Puedo asociarme, puedo vender acciones, puedo venderlo completamente, puedo cerrarlo si quisiera. Hay sectores que por intereses ideológicos quisieran crear una nube dañina con esta potencial operación”, afirmó Briceño.
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