Las autoridades del Instituto Nicaragüense de la Pesca (Inpesca) han utilizado soportes fraudulentos para justificar numerosos gastos por considerables sumas de dinero del erario.
LA PRENSA tiene en su poder copias de varias facturas con las que Inpesca intentó justificar la mala administración de los recursos del Estado, pero que resultaron ser falsas, pues las empresas o negocios que supuestamente las emitieron nunca han existido.
Según se conoció extraoficialmente, esta falsificación de pruebas es del conocimiento del equipo de auditores que está investigando las irregularidades en Inpesca denunciadas por este Diario a lo largo del año.
Un ejemplo de esa falsificación de documentos son tres facturas con las que se intenta cubrir los 387 mil 217.08 córdobas que se les dedujo a los trabajadores de Inpesca de su bono navideño de 2007, en concepto de “aporte para la Purísima, juguetes y despedida de año” y el cual hasta el momento no se ha explicado en qué se gastó.
Según los supuestos soportes presentados por las autoridades de la institución, el dinero fue gastado en juguetes para los niños del Caribe, pero las facturas presentadas son inverosímiles, ya que incluso dos de ellas tienen la misma caligrafía, a pesar de supuestamente ser de negocios distintos.
La primera factura, número 7415 y elaborada por 74 mil 720 córdobas, corresponde a un negocio supuestamente llamado Surtidora de Plásticos Santa Marta, ubicado, en teoría, de la iglesia El Calvario dos cuadras al Este, dos cuadras al Sur, en el Mercado Oriental.
- Inpesca maneja al menos cinco cuentas bancarias, de las cuales todas muestran irregularidades según documentación a la que LA PRENSA tuvo acceso.
De la cuenta del proyecto Cetáceo, número 750600670, se desembolsaron 743 mil 340 córdobas para compra de equipos, pero sólo se usaron 147 mil córdobas para ese fin.
La cuenta del Fondo de Desarrollo Pesquero, número 10010906033810, presenta numerosos desembolsos para actividades no relacionadas con la pesca, entre ellos ayudas económicas, boletos aéreos y salarios, lo cual viola la Ley de Pesca.
En las cuentas Terminal Pesquera Shin Komatsu y Xunta de Galicia ha ocurrido lo mismo. Aún se desconoce el monto total sin soporte de la administración de Steadman Fagoth.
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LA PRENSA fue a la dirección señalada en la factura y preguntó a los comerciantes de la zona, quienes contestaron no conocer ese negocio. Incluso, el equipo periodístico recorrió una cuadra a la redonda de la dirección antes mencionada y nadie pudo dar información del local que supuestamente le vendió a Inpesca sombrillas plásticas, bolsas de empaque y otros productos.
Algo extraño en esa factura es que supuestamente fue hecha el 14 de diciembre de 2007, pero está sellada como “cancelada” por Inpesca el 11 de diciembre del mismo año.
SALÓN DE BELLEZA EN VEZ DE TIENDA DE JUGUETES
Una segunda factura, número 6160, fue elaborada supuestamente en la tienda Juguetes, ubicada de la gasolinera Shell de Ciudad Jardín, tres cuadras al Sur y 75 varas al Oeste, por 162 mil 500 córdobas.
Una tercera factura, número 6180 y por 150 mil córdobas, corresponde a otra tienda llamada Juguetes, ubicada supuestamente en el Mercado Roberto Huembes, módulo E-55.
Este Diario verificó que en la dirección de Ciudad Jardín no hay tienda alguna con ese nombre, e igual que en la primera verificación de campo, nadie del lugar dijo conocer el negocio.
En el caso de la tienda del Mercado Roberto Huembes sí encontramos el módulo E-55, pero en él hay un salón de belleza y tienda de productos de belleza llamado Fashion Line Cosméticos, y que tiene cuatro años de estar en el mismo local.
Rosaura Ardón Reyes, quien se identificó como la propietaria, explicó que su familia ha ocupado por más de 20 años ese módulo, primero con una tienda de bolsas plásticas y luego con el salón de belleza.
Ardón explicó visiblemente incómoda que no sabe por qué en la factura presentada en Inpesca aparece ese número de módulo, y aclaró que nada tiene que ver su negocio con juguetes. Dicho módulo está ubicado del Banpro dos módulos hacia el Sur.
Según informaron en el salón de belleza, otras personas ya habían llegado a ese módulo a preguntar por la tienda Juguetes, aparentemente los auditores que indagan la situación financiera de la institución.
Las irregularidades en las facturas en manos de las autoridades de Inpesca, con las que intentan justificar las deducciones hechas a los trabajadores, coinciden con las denuncias hechas por trabajadores de la institución en mayo de este año, cuando inició la auditoría que realiza la Contraloría General de la República (CGR).
Según dijeron en ese entonces los trabajadores de Inpesca, desde que la Contraloría empezó a meterse en el caso, a raíz de publicaciones de este Diario, Steadman Fagoth, presidente ejecutivo de Inpesca, y sus allegados empezaron a obligar a los empleados a firmar comprobantes de pagos e inventar documentos, que supuestamente utilizarían para sustentar las cuentas de Inpesca.
EXTENSA AUDITORÍA
La auditoría de la CGR en Inpesca inició en mayo de este año, después de las investigaciones periodísticas de LA PRENSA sobre la corrupción que hay en esa institución del Estado.
Según se ha conocido extraoficialmente, debido a los hallazgos hechos por el equipo de auditores, el periodo de estudio se ha extendido, por lo cual la auditoría ha tardado más de lo programado inicialmente.
Un informe ejecutivo que detalla los hallazgos de la auditoría hasta el 22 de julio pasado refleja que de las cuentas de Inpesca han salido varios cientos de miles de córdobas sin soportar.
Incluso, la revisión del Proyecto Cetáceo reveló que la gran mayoría de los 769 mil 516.75 córdobas que lo componían fueron gastados en cosas “que no guardan relación en su mayoría con los rubros presupuestados”.
Incluso, de dicha cuenta se emitió un cheque, número 1015, con fecha del 15 de febrero del año pasado, por 18 mil 400 córdobas para gastos de viáticos de alimentación y hospedaje para el personal de prensa de Inpesca y periodistas de Canal 4 para una gira no vinculada con la institución.
Además, hay varios reportes de egresos de la institución para pago de viáticos, pasajes aéreos, combustible, entre otros, para nada vinculados con la pesca, o entregados a personas que no son de la institución.
A estas irregularidades se debe sumar el mal manejo que Inpesca ha dado a la terminal Shin Komatsu, en San Juan del Sur, donación de Japón por 12 millones de dólares, que se ha utilizado únicamente para venta de hielo.
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