TEGUCIGALPA/AFP
Unos 1.800 autobuses del transporte urbano de la capital hondureña paralizaron labores este lunes en demanda del pago de un bono inicialmente prometido por el gobierno del depuesto presidente Manuel Zelaya, informaron fuentes del sector.
«Pedimos disculpas a nuestro pueblo, el gobierno ha incumplido una promesa de un bono, ha incumplido una promesa de no seguir dando permisos de operación para los distintos rubros», declaró el dirigente del movimiento, Robert Aguilar, a medios locales.
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En enero el gobierno del depuesto Manuel Zelaya «nos prometió y no nos ha cumplido» tampoco en la gestión que asumió el 28 de junio con Roberto Micheletti, que a su vez es empresario del transporte.
Las autoridades de la Secretaría de Obras Públicas y Transporte (Soptravi) prometieron a los transportistas 70 millones de lempiras (USD 3,7 millones) para el pago del bono, según la fuente.
El gobierno «nos está orillando a que subamos la tarifa pero este pueblo no tiene empleo, hay calamidad y miseria», añadió Aguilar, estimando que el paro indefinido implicaba a «unas 1.800 unidades del transporte urbano».
Miles de personas se desplazaban a sus trabajos o centros de estudio caminando y otros viajaban en pequeños vehículos de carga, mientras que los taxis no daban abasto para atender la demanda.
El paro afecta a unas 100.000 personas de los sectores de menores ingresos, que pagan el equivalente a 0,15 dólares por un boleto para viajar en autobus, mientras en los taxis colectivos que transportan cinco personas en cada viaje a diferentes zonas de la ciudad deben pagar 0,55 dólares.