El tiempo se agota para que el Gobierno del presidente Daniel Ortega tomé una decisión que definirá el futuro de la cooperación para Nicaragua. La oportunidad es la reunión de la Mesa Global de donantes prevista para mañana con las autoridades del país, aunque el Gobierno aún no confirma ésta ni quiénes recibirían a los donantes.
- Los casi tres años que tiene Daniel Ortega en el poder no han sido de los mejores en cooperación.
Sin embargo, Ortega apenas ocupó la silla del poder no perdió tiempo en volver a referirse al Gobierno de los Estados Unidos como imperialista o referirse a los europeos como neocolonizadores y reclamar hasta por el oro y los recursos naturales de los antepasados americanos.
Los insultos subieron de tono cuando la comunidad cooperante comenzó a reclamar con más energía por los parámetros de gobernabilidad, tras por ejemplo la cancelación de las personalidades jurídicas del Partido Conservador (PC) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), en junio del 2008.
Ortega, junto a funcionarios como su vicecanciller Manuel Coronel Kautz, llegaron a referirse a ciertos embajadores como diablos o moscas que se paran sobre la inmundicia y comenzó a reclamar una cooperación sin condiciones, como la que asegura que le garantizan sus aliados en Cuba, Rusia o Venezuela.
El reclamo subió de tono cuando los donantes pidieron cuenta por las irregularidades cometidas en los fraudulentos comicios municipales del 2008.
Los donantes persisten en su preocupación por la gobernabilidad, la institucionalidad y el respeto a las leyes y la Constitución Política del país por la decisión ilegal de los magistrados sandinistas de la Sala Constitucional a favor de la reelección presidencial de Ortega y 109 alcaldes del FSLN, prohibida en la Constitución.
[/doap_box]
El economista y experto en temas de comercio y cooperación internacional, Alejandro Aráuz, consideró que, en el momento que vive la cooperación en el país, la participación de Ortega daría relevancia al tema, tal como lo ha considerado el jefe de la Delegación de la Comisión Europea para Centroamérica y Panamá, el embajador Mendel Goldtein.
Aráuz explicó que en las reuniones de la Mesa Global se acostumbra una evaluación y contraste entre los donantes y el Gobierno. Sin embargo, en este panorama el Gobierno no podrá obviar los 54 millones de dólares de libre disponibilidad congelados por el Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), tras el fraude electoral del 2008.
Aráuz reconoció que “en nuestra historia y momento este encuentro es un hito relevante para las condiciones de la cooperación en el país”. Efectivamente, fuentes diplomáticas han confiado a LA PRENSA que los donantes esperan un compromiso serio del Gobierno sobre las prometidas reformas electorales y judiciales, que no ven.
Pero ni el canciller Samuel Santos ni el secretario de cooperación de la Cancillería, Valdrack Jaentschke, respondieron las consultas de este Diario.
El economista y ex jefe de la División de Reforma del Estado y Gobernabilidad Democrática del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Edmundo Jarquín, estimó que en el encuentro con la Mesa Global de donantes el Gobierno lleva a su favor el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la aprobación de la reforma fiscal, “aunque sea recesiva, inequitativa y no resuelva los problemas de crecimiento y pobreza”.
Pero el también coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) sostuvo que “pesará en contra del Gobierno el convencimiento cada vez más extendido del proyecto autoritario de Ortega” y citó cómo el Gobierno tomó el desembolso de diez millones de euros para educación (en septiembre) como licencia para violar la Constitución en busca de la reelección de Ortega.
![]()
Aráuz opinó que aunque la Mesa Global reúne a todos los países que tradicionalmente cooperan con el país, la atención principal estará en los europeos, sobre quienes se espera que el Gobierno tome una decisión en vista de los parámetros incumplidos de la cooperación y la ayuda suspendida.
Para Jarquín, la tendencia de los donantes es que vamos hacia una cooperación condicionada: de menos libre disponibilidad, con un monitoreo más estrecho y continuo de la cooperación sectorial o que incluso apuntaría a la exploración de formas de cooperación que le ayuden a Nicaragua sin que necesariamente pase por el Gobierno.
Pero esa tendencia es algo que ya se ve claramente de parte de algunos países como Finlandia, que a finales del mes pasado confirmó que aportará un monto similar al de este año (11 millones de euros), pero que se canalizarán más a través de grupos de incidencia de la sociedad civil y menos del Gobierno.
Los economistas Alejandro Aráuz y Edmundo Jarquín coincidieron en que la tendencia de la cooperación internacional es continuar a través de sectores específicos o grupos de incidencia ajenos al Gobierno. Ambos opinaron que el Gobierno de Daniel Ortega deberá flexibilizarse y aceptar este mecanismo de cooperación si quiere garantizar que los donantes permanezcan en el país.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A