El presidente Daniel Ortega no disimuló su satisfacción con la fracasada restitución presidencial del hondureño Manuel Zelaya, según dijo ayer en su programa radial El Pulso de la Semana , el coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista, Edmundo Jarquín.
Para el político, Ortega evidenció su satisfacción “porque encuentra en el mismo una licencia para hacer lo propio en Nicaragua”, pues recordó que antes de las elecciones hondureñas del domingo pasado Ortega pidió que “no se viniera después a invocar aquí la Carta Democrática Interamericana”.
Sin embargo, anotó que “Ortega se equivoca” porque “cuando los reflectores de la comunidad internacional se alejen de Honduras se pondrán sobre Nicaragua, y al amparo de su luz quedará en evidencia el ‘golpe desde el Estado’ que Ortega está poniendo en marcha”.
“Esos reflectores ayudarán a ver que a título de participación en Nicaragua se está suprimiendo la representación, y que el saldo es que no hay ni democracia participativa ni democracia representativa, y menos la adecuada combinación de ambas que han logrado algunos países exitosos”, agregó.
Jarquín dijo que otra razón es que “el ‘golpe desde el Estado’ de Ortega no tiene, ni remotamente, el respaldo interno que ha tenido el golpe en Honduras” y estimó que “la presión democrática de la comunidad internacional tendrá aquí un enorme apalancamiento interno”, por lo que insistió en que estamos en el inicio de largo ciclo dictatorial de Ortega”.
De hecho, Jarquín opinó que los intentos de la comunidad internacional por la restitución de Zelaya fracasó “precisamente” por el activismo de Ortega y su homólogo venezolano Hugo Chávez, pues los hondureños temieron que Zelaya regresara a repetir las arbitrariedades de éstos.
Jarquín también criticó la aprobación de la reforma fiscal, sobre la que consideró que la principal consecuencia es que mientras las personas tienen menos dinero en sus bolsillos, Ortega tiene más en los suyos, con un presupuesto que maneja como su caja chica.
“Hoy le pasan la factura al pueblo, pero eso solamente abona el día en que el pueblo pase la factura a sus hambreadores”, advirtió Jarquín.
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