El ex directivo de Camino Cristiano Nicaragüense (CCN) y ahora aliado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Oscar Carrión, logró ayer obtener el respaldo para su candidatura a magistrado del Consejo Supremo Electoral (CSE) de cinco diputados más de distintas bancadas de oposición, sumándose al obtenido de varios parlamentarios de la institución liberal.
Los diputados Ramón Macías y Ramiro Silva, este último jefe de la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Noel Ortega y Rodolfo Alfaro, del PLC, así como Carlos Olivas, de la Bancada por la Unidad Nicaragüense (BUN) manifestaron su respaldo a Carrión en un encuentro sostenido ayer.
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Carrión es el único que de manera pública se ha postulado a magistrado electoral, tomando en cuenta que el próximo año vence el período de los 10 magistrados de ese poder del Estado, tanto propietarios como suplentes, entre los meses de febrero y junio.
Los parlamentarios exaltaron, en escritos separados, las cualidades académicas, profesionales y morales de Carrión, como candidato a magistrado del CSE, pero hasta el momento no cuenta con un respaldo oficial de alguna organización política.
“Nunca antes en la historia parlamentaria se había presentado un respaldo de esta naturaleza, cuya postulación de consenso entre diferentes fuerzas políticas y organismos de la sociedad civil han coincidido de tal forma que, a la presente fecha, más de quince diputados y más de doce organizaciones civiles respaldan esta postulación”, indicó Carrión.
El ex diputado suplente de Guillermo Osorno, quien en diversas ocasiones ha criticado a sus ex correligionarios por su acercamiento al partido de Gobierno, el Frente Sandinista (FSLN), se comprometió ayer “a respetar la Constitución Política de Nicaragua y al pueblo nicaragüense, por encima de cualquier interés partidario exclusivo”.
Carrión insistió en que el Poder Electoral debe ser una institución “justa, transparente, honesta, capaz en todas sus estructuras de dirección; eliminando todo vestigio de corrupción fraudulenta que pueda interferir o distorsionar el proceso democrático que Nicaragua necesita”.
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