CORRESPONSAL /MATAGALPA
Unas 80 familias campesinas de Waslala, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), mantienen tomada la sede de la Comunidad Indígena de Muy Muy (CIMM), demandando que los directivos sandinistas de esa organización cumplan con entregarles mil 575 manzanas de tierra sobre las cuales les habían otorgado derechos de uso.
La propiedad identificada como El Porvenir, en el sector conocido como Las Pavas, de la comarca Olama, pertenece a los hermanos Max, Alfonso, Martín y Omar González Díaz, cuyo padre, Alfonso González Suárez, la adquirió en 1948.
Pero la CIMM extendió al menos 20 escrituras a personas, dirigidas por Arturo Manuel Rodríguez Barrera, presidente de la Cooperativa Santos Hernández Sánchez, de Waslala.
“Veníamos a esta zona con el propósito de sembrar 300 manzanas de frijol, producir unos nueve mil quintales para vendérselos a Venezuela. Ya teníamos los contactos por el proyecto que ya teníamos elaborado”, explicó Rodríguez Barrera, indicando que “todo se vino al suelo”.
SEÑALAN A JUEZA
Rodríguez Barrera dice que por la propiedad pagaron casi medio millón de córdobas a la CIMM, pero, el presidente de esa organización, Arnulfo Mendoza Hernández, sostiene que “según recibos” sólo fueron 84 mil córdobas.
Usando las escrituras y presuntamente en virtud de un juicio sobre el cual no supo explicar, Rodríguez Barrera sostiene que el 6 de noviembre recién pasado, la juez Local Único de Muy Muy, Nadia María Mora, los puso en posesión de la propiedad, después de que supuestamente le pagaron 30 mil córdobas por esta diligencia.
Este miércoles LA PRENSA buscó a la juez en el Juzgado de Muy Muy, pero la secretaria de actuaciones, Reina Ortega, dijo que Mora andaba realizando algunas diligencias fuera del poblado y evitó suministrar el número de teléfono móvil de la judicial. Otras personas facilitaron un número de celular, pero al marcarlo sólo remitía al buzón de voz y no tenía espacio libre para dejar mensajes.
En tanto, Rodríguez Barrera aseguró que el 26 de noviembre la misma judicial que les puso en posesión de la finca llegó a desalojarlos con agentes antimotines de la Policía y, sin tener a dónde ir, éstos optaron por tomarse la sede de la CIMM en el poblado de Muy Muy.
Ahí estaban hombres, mujeres y niños, hacinados y sin alimentos. Mantienen cerradas las verjas y puertas de la casa en cuyas paredes externas están colocadas algunas banderas del Frente Sandinista y unas cartulinas con leyendas acusatorias contra la juez Mora, señalándole sobre todo los 30 mil córdobas que supuestamente le pagaron.
“Los 20 que tenemos escrituras somos testigos de que (la juez) recibió la plata”, interrumpe un hombre que se encontraba entre el grupo que rodeaba a Rodríguez n.
En representación de las 80 familias, Rodríguez Barrera dice que denunció por estafa ante la Policía a los directivos de la CIMM y a la juez, pero, el jefe de la unidad policial de Muy Muy, subcomisionado José Benítez, señaló que “estamos investigando el caso ( ) no está denunciada la jueza, ellos presumen que fueron estafados y recurren a la Policía para que investigue”.
Los campesinos de Waslala exigen que la CIMM que les entregue las mil 575 manzanas de tierra y de ser imposible, que les regresen el dinero que pagaron por la propiedad.
Arnulfo Mendoza, presidente de la CIMM, dijo por su parte que el dinero lo usaron para hacer algunas mejoras en la sede indígena además para el pago de planillas que mensualmente es de aproximadamente 40 mil córdobas.
Ver en la versión impresa las páginas: 16 A