Democracia y dictadura
La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes.
Charles Bukowski (1920-1994) escritor estadounidense.
Elecciones hondureñas
El triunfo electoral del Partido Nacional de Honduras es lo peor que podía haberle pasado al depuesto presidente Mel Zelaya, ya que el pueblo votó contra su partido liberal y le dio la victoria a la oposición de tendencia centro reformista o conservadora.
Para los votantes, igual que todas las estructuras gubernamentales y entidades públicas y poderes del Estado, Zelaya traicionó al liberalismo por regodearse con el socialismo populista y demagógico de Hugo Chávez y Daniel Ortega, Presidentes de Venezuela y Nicaragua respectivamente, que alimentaron sus ambiciones y promesas de beneficio personal; por lo que no dudaron en aplicar todo el peso de la ley ordinaria y la supranorma que condena el mínimo intento de infringir la Carta Magna al insinuar una posible reelección.
Lo que pretendía hacer Zelaya era simplemente convocar a un referendo o consulta popular para invalidar las disposiciones constitucionales que prohíben rotundamente la reelección continua, sin advertirlo como un delito grave, y esperando infructuosamente el respaldo popular y de su partido.
Pero ahora que todo está consumado con elecciones masivas, amplias y transparentes, verificadas por la observación internacional y reconocidas forzosamente por todos los países democráticos, empieza una nueva etapa institucional que patentizó ante la historia, lo que antes se venía afirmando por la prensa, editoriales y medios televisivos: que la deposición de Zelaya fue un acto legal y enmarcado dentro del ordenamiento jurídico hondureño; que nunca hubo golpe de Estado militar sino una sucesión de poder constitucional; que hubo un abuso del poder castrense al sacar por la fuerza del país al ex presidente infractor, arrogándose con funciones que correspondían a la Policía; que los poderes del Estado hondureño y demás instituciones actuaron de manera independiente y con absoluto respeto a la ley al defenestrar al mandatario obcecado por las malas influencias del Alba. Por lo que Zelaya debe ser aprehendido y condenado a los seis delitos cometidos en contra del Estado hondureño, y no buscar el asilo de quienes lo impelieron a infringir la ley.
Así lo ha ordenado implícitamente el electorado hondureño en los históricos comicios presidenciales del pasado 29 de noviembre y aleccionando al mundo que en Honduras sí existe un verdadero Estado de Derecho con auténticas instituciones y democracia.
Arnoldo Carrillo Cruz
A conocer el hielo
Nuestra Primera Dama y gobernante de facto, doña Rosario Murillo, montó con bombos y platillos las obras del Gobierno en esta Navidad. Y consecuente con su objetivo de establecer el fundamentalismo cristiano en el país, las actividades que programó fueron: la celebración de las purísimas, colocar árboles de Navidad en varios sitios de Managua, porque otra vez Managua es Nicaragua y el resto son provincias, las piñatas navideñas y varios circos, entre ellos uno de patinaje sobre hielo.
Al parecer los problemas del país no son la falta de caminos y carreteras para movilizar la producción, ni la falta de agua o luz eléctrica en miles de comunidades del país, ni los damnificados del huracán Ida, ni el desempleo, ni el hambre, ni la pobreza, etc, etc., “porque no quisimos, ni queremos ver lo aborrecible tan terrible nuestro”.
El Gobierno ha descubierto que nuestro problema principal es la falta de opciones de diversión sanas, para utilizar el obligado y prolongado ocio de que disfrutamos y por ello se presta, aunque no es su función, a ser promotor de circos y de entretenimiento, ya que tampoco tiene mucho qué hacer.
¡Qué gran descubrimiento! ahora ya sabemos que nuestros presidentes tienen que ser personas que nos hagan reír, porque eso es todo lo que necesitamos para ser felices.
Doña Rosario también cree que vivimos en Macondo, por eso quiere que vayamos a conocer el hielo, para que tengamos una mejor idea del desarrollo actual de la ciencia y la tecnología.
Pero eso puede ser muy peligroso, porque al coronel Aureliano Buendía también su padre lo llevó a conocer el hielo y después hizo 32 levantamientos armados en contra de los que se robaban las elecciones.
Eduardo Cáceres
Feria de la Niñez
Llegamos a diciembre con una sensación generalizada de que la marcha del tiempo se está acelerando y que nuestras vidas están transcurriendo con mayor rapidez que otros años.
Sin embargo, lo que hemos apreciado desde niños es el cambio en que nos involucramos la mayoría de los nicaragüenses y que está relacionado con nuestra forma de ser, que se vuelve característica en el último mes de cada año.
El aire fresco que empieza a sentirse parece decirnos que hagamos un “alto” en la vida agitada, turbulenta, estresada, etc., en que nos desenvolvemos día a día en la búsqueda del pan nuestro.
Los saludos y sonrisas adquieren un resurgimiento, el sentimentalismo florece en los corazones, queremos llenarnos de alegría, sentirnos humanos y solidarios con el prójimo Definitivamente la época se convierte en un momento especial y la pregunta que me hago es ¿por qué no sucede así todo el año?
Desde niño, diciembre y en particular Navidad, la esperaba como agua de otro mes. Era la preparación para vivir la fantasía de que alguien por la noche nos visitaría en sueños y despertaríamos rodeados de juguetes.
Me daba mucha tristeza al darme cuenta que otros niños no habían tenido la misma suerte de recibir algún juguete tal a como sucede hoy en día, más bien pululan en los semáforos en que tratan de sobrevivir en vez de estar recibiendo el pan del saber en alguna escuela.
Éstos son los niños olvidados que no han tenido la oportunidad de soñar y de tener su fantasía niños que en cierta ocasión se les llamaba los mimados.
Sin embargo este Gobierno ha establecido lo que ya se conoce como Feria de la Niñez Feliz, donde los niños tendrán un esparcimiento que los haga salir por momentos de la rutina de la tristeza y el aburrimiento. Hay que reconocer este gesto de la Presidencia, pero a la vez preguntar: ¿Por qué esos juegos mecánicos para la niñez no se dejan para todo el año y que los niños disfruten los doce meses y no sólo en diciembre?, ¿por qué su alegría tiene que ser pasajera? Es como si se le regalara un juguete a un niño en Navidad para que lo disfrute por unos días y luego se lo quiten en enero y antes del día de los Reyes Magos.
El pelo en la sopa de esta feria es la exhibición y manipulación del armamento del Ejército, que se está permitiendo a los niños, lo cual es una monumental contradicción con los fines que persigue dicha feria.
Miguel Altamirano
Significado de la Navidad
Quien comprende el significado verdadero de la Navidad comprende perfectamente lo que es poner un Belén o cantar un Villancico. La Navidad nos recuerda el nacimiento de Jesús, nacido en una gruta para traer a la Tierra un mensaje de amor, el más sublime, también al más lejano, al más distinto, al que no ama, el amor más extremo llevado hasta el sacrificio de la muerte. Por eso, quien quiere quitar el símbolo de amor a la vida que representa el nacimiento de Jesús, con sus manifestaciones como colocar belenes o cantar villancicos, no entiende nada de nada.
Como una tradición más, aparece cada año por estas fechas la pretensión de algunos políticos radicales de erradicar los signos cristianos, pretendiendo ser los paladines del avance y del progreso, con la excusa de que se hieren susceptibilidades. Pero negar el espíritu cristiano en la Navidad no ayuda a nadie: eso es anticulturalismo. La minoría no se siente ofendida porque haya unos festivales de villancicos de niños. Todo lo contrario.
La mayoría también tiene derecho a expresar lo que tradicionalmente bueno han hecho. ¿Qué daño puede hacer el hecho de montar un belén en una plaza? Sólo quien tiene una imaginación estropeada o políticos que no sirven al bien común pueden creerlo.
José Antonio Calvo Baena
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