TEGUCIGALPA/ ACAN-EFE y La Prensa.hn
El Congreso de Honduras rechazó mayoritariamente la restitución del presidente depuesto, Manuel Zelaya, con el voto de 66 diputados en contra de su vuelta al poder frente a 9 a favor.
El Congreso ratificó así por mayoría simple su decisión de ratificar el decreto con el que el 28 de junio pasado destituyó a Zelaya tras ser expulsado del país a manos de los militares.
Sin embargo, no se ha especificado si la votación requiere de esa cantidad de votos o de una mayoría calificada para determinar la no restitución del presidente depuesto.
En una larga votación que los diputados realizaron de manera individual y a viva voz, en algunos casos con largas intervenciones, los miembros del Congreso confirmaron a las 7:30 de anoche la tendencia anticipada por el aún opositor Partido Nacional al anunciar su rechazo al regreso de Zelaya.
El Parlamento cumplió así con el papel que le otorgaba el Acuerdo Tegucigalpa-San José para que determinase la restitución del depuesto mandatario, más de un mes después de que las comisiones de Zelaya y el gobernante interino, Roberto Micheletti, firmaran el pacto.
- Además de escuchar los informes preparados por la Corte, la Fiscalía, la PGR y el Comisionado de los Derechos Humanos, los congresistas hondureños vieron un vídeo con el recuento de los hechos que llevaron a la destitución de Manuel Zelaya, el pasado 28 de junio.
Además, rememoró la cercana relación de Zelaya con el venezolano Hugo Chávez y el rechazo de la mayoría de hondureños a esta situación.
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La votación se produjo después que se diera lectura a los informes pedidos al Ministerio Público, la Procuraduría, la Corte Suprema y el Comisionado de Derechos Humanos sobre la situación de Zelaya.
Aunque inicialmente estaba previsto que las cinco bancadas que integran el Congreso analizaran por separado los documentos antes de votar, algunos diputados tomaron la palabra para expresar su opinión tras la presentación de los informes y el presidente del Congreso, José Alfredo Saavedra, ordenó el comienzo de la votación.
Antes, el Partido Nacional, del presidente electo, Porfirio Lobo, había revelado su decisión de rechazar la vuelta del presidente derrocado en el golpe de Estado del 28 de junio y que se encuentra encerrado en la embajada de Brasil desde el pasado 21 de octubre.
CORDÓN DE SEGURIDAD
Los cientos de seguidores de Zelaya que durante la mañana se congregaron en las cercanías del Congreso han ido abandonando el lugar sin que se produjeran incidentes, mientras continúa el cordón de seguridad policial alrededor de la sede del Poder Legislativo.
Las personas que accedían al Congreso, en Tegucigalpa, también eran sometidas a controles exhaustivos. Miembros del escuadrón antibombas, acompañados por perros adiestrados, “peinaba” el estacionamiento del Congreso y cada una de las áreas del edificio, incluyendo el hemiciclo donde se ubican las butacas de madera de los 128 diputados.
Zelaya Rosales violó la Constitución y cometió delitos contra la Patria, por lo tanto, el Congreso Nacional no echó marcha atrás a su decisión del 28 de junio.
La sesión había sido agendada para este día desde hace dos semanas. Tras la firma del Acuerdo San José-Tegucigalpa, que en el punto cinco definía la restitución de Zelaya, el Legislativo se comprometió a analizarlo y las partes (el ex gobernante y el interino Roberto Micheletti) se comprometieron a aceptarlo.
La sesión inició casi dos horas después del tiempo anunciado con la lectura de los informes.
TODOS EN CONTRA
La Fiscalía asegura que no es posible retrotraer el orden jurídico a su estado anterior a la destitución, mientras que la Corte Suprema aseguró que Zelaya debería responder antes a las acusaciones judiciales que pesan en su contra.
Desde su llegada al hemiciclo, los diputados nacionalistas fueron los primeros en pronunciarse, asegurando a los medios de comunicación nacionales e internacionales que la posición de su bancada era no dar marcha atrás.
La Democracia Cristiana, a través de Ramón Velásquez Nazar, también reafirmaba la posición que tuvo desde el 25 de junio, Zelaya no puede ser restituido. Fue Velásquez quien precisamente sometió la moción para destituir a Zelaya en junio pasado.
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