BRUSELAS/EFE
En un comunicado, los parlamentarios ecologistas Ulrike Lunacek y Ra l Romeva criticaron con dureza la declaración de la Presidencia sueca de turno de la Unión, en la que consideró el martes que los comicios fueron «un paso importante» hacia la solución de la crisis.
«Pretender esto es dar luz verde a todas aquellas fuerzas antidemocráticas en América Latina y otras partes del mundo, que quieren quitarse del medio a gobiernos que no sirven sus intereses», aseguraron Los Verdes.
Para este grupo -cuarta fuerza de la Eurocámara- la declaración hecha pública en nombre de la UE «constituye una carta blanca a todos los futuros golpistas».
«Es totalmente inaceptable que la Presidencia Sueca del Consejo se pliegue ante un régimen golpista. La declaración disimula la situación en Honduras de manera realmente vergonzosa», subrayaron.
Lunacek y Romeva sostienen que las elecciones del domingo no tuvieron lugar sólo «en circunstancias anormales», tal y como dice la Presidencia, sino «bajo condiciones de militarización, hostigamiento y represión».
Para los ecologistas, «no existe una normalización de la situación en América Latina después de las elecciones en Honduras».
Por ello, piden a los Estados miembros y a la Comisión Europea (CE) que se abstengan de reabrir cualquier negociación sobre el Acuerdo de Asociación con América Central, actualmente congeladas, «antes de que el régimen golpista haya sido llevado a juicio y que se haya restablecido la democracia en Honduras.»
La declaración de la Presidencia de turno sueca lamentaba que las elecciones tuvieran lugar bajo «circunstancias anormales» porque el acuerdo de Tegucigalpa-San José, pactado el pasado 30 de octubre, «no se aplicó completamente antes de los comicios» y condenaba de nuevo el golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya.
Sin embargo, consideraba que los comicios fueron «un paso importante» hacia la solución de la crisis.
El mensaje se produjo después de que los veintisiete países de la Unión manifestaran su división acerca de cómo responder a las elecciones hondureñas, ya que algunos de ellos quieren un lenguaje «más duro» sobre cómo transcurrieron los comicios, según dijeron fuentes diplomáticas.
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La Unión Europea (UE) estimó hoy que la decisión del Congreso hondureño de no restituir al presidente depuesto Manuel Zelaya en el poder complicará la salida a la crisis política, indicó a la AFP un portavoz.
«La UE lamenta que el resultado de las deliberaciones del Congreso hondureño no parece que vaya a facilitar una solución a la crisis política en el país», señaló Lutz Güllner, portavoz de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.
Los 27 «exhortan a todas las partes a buscar una solución para alcanzar la reconciliación nacional y restablecer el orden constitucional y democrático en el país, esperando que asuman su completa responsabilidad al respecto», agregó.
El Congreso hondureño rechazó el miércoles por aplastante mayoría restituir a Zelaya en la presidencia para concluir su mandato el 27 de enero, tras el golpe de Estado que lo depuso a fines de junio.
De esta forma, los congresistas rechazaron uno de los puntos clave del acuerdo suscrito entre Zelaya y el gobierno de facto de Roberto Micheletti a fines de octubre, cuyo cumplimiento defendía la Unión Europea.
La crisis en Honduras y especialmente las elecciones del pasado domingo, en las que se impuso el derechista Porfirio Lobo, han dividido a América Latina y la comunidad internacional.
Interrogado sobre cuáles serán los próximos pasos que la UE tomará ante esta crisis, Güllner subrayó que era «demasiado temprano para especular» y que el bloque sigue «atentamente» los acontecimientos en el país centroamericano.
Tras el golpe de Estado, Bruselas suspendió la ayuda directa al gobierno y dejó en punto muerto las negociaciones para un Acuerdo de Asociación con América Central, en las que participan además de Honduras, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y El Salvador.