Una resolución emitida recientemente por el Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA), en favor del concejal Luciano García, obligó a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) a restablecer en su casa de habitación el servicio de agua potable.
La semana pasada Enacal acusó a García de estar cometiendo fraude y sustraer agua potable de forma ilegal.
Cuadrillas de la empresa realizaron varias inspecciones en el domicilio de García, despertando polémica y malestar en el funcionario municipal.
García acusó a las autoridades de Enacal de estar aplicando la medida como un “caso político” para perjudicarle.
El concejal García apeló ante el entre regulador INAA, que finalmente determinó que se le debía restablecer el servicio de agua. El caso fue denunciado por García ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), donde argumentó que se trataba de un “montaje” hecho por Enacal.
García dijo ayer a LA PRENSA que exigirá a la presidenta ejecutiva de Enacal, Ruth Selma Herrera, una disculpa pública.
Añadió que estará valorando con sus abogados establecer acciones legales en contra de Enacal. “La resolución dice que no había conexión ilegal y hoy (ayer) mismo me instalaron el servicio de agua nuevamente. En principio solicito una disculpa pública de las autoridades de Enacal”, expresó vía telefónica.
Jackson Orozco, director de Relaciones Públicas en Enacal, afirmó que la empresa mantiene sus señalamientos y que apelarán el caso. “No es un caso político y la empresa sostiene que había fraude y conexiones ilegales en la propiedad de García”, afirmó vía telefónica ante la consulta de LA PRENSA.
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