De “paranoico y con delírium trémens” calificaron diputados liberales al presidente Daniel Ortega, después que advirtiera que a la oposición en Nicaragua le puede ocurrir lo mismo que a Manuel Zelaya en Honduras, al ser depuesto por fuerzas militares, bajo el argumento de violar la Constitución de ese país.
El diputado Wilfredo Navarro señaló que el presidente Ortega vive en una “realidad virtual”.
“Lo siento ayatolesco, como que no está viviendo la realidad, y tienen una gran dosis de cinismo sus declaraciones, porque reclama para Honduras lo que no da en Nicaragua, habla de democracia en Honduras y la niega aquí”, precisó Navarro.
Para el parlamentario, el problema de Ortega es su “desesperación, porque se le están cerrando las puertas internacionales”.
Para el diputado Oscar Moncada, la amenaza de Ortega “está viva, desde que él está vivo, él siempre está amenazando con la destrucción de la democracia, a él no le gusta la crítica, odia la libertad, manipula a las personas, la democracia para él es una mala palabra”.
Moncada señaló que ante las pretensiones de Ortega de quedarse en el poder, al perder las elecciones en el 2011, lo que insinúa es que puede haber golpe de Estado a las autoridades legítimas con ayuda del Ejército, ya que para él no vale la Carta Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), sin descartar que pueda disolver la Asamblea Nacional.
Ambos dirigentes liberales insistieron en que “no le tienen miedo” a las amenazas de Ortega.
Por su parte, el ex ministro de Defensa, Avil Ramírez, ante la amenaza del presidente Ortega contra la oposición, y en la que involucra al Ejército, desestimó que esto pueda suceder, dado el compromiso con las leyes que tiene la institución castrense.
“El Presidente está desorientado, desesperado y actuando sin raciocinio, el Ejército de Nicaragua nunca se prestaría a expulsar a un mandatario que ha sido electo democráticamente”, advirtió Ramírez.
El ex funcionario de la Administración Bolaños destacó que el presidente Ortega se ha caracterizado por violar constantemente la Constitución y las leyes de la República, por lo que tampoco le extrañaría que intentase un golpe de Estado contra la Asamblea Nacional.
Estima que con las amenazas del mandatario nicaragüense, lo que hace es consolidar a través de mecanismos cívicos la unidad de la oposición.
Wilfredo Navarro coincidió con Ramírez, en lo que respecta al Ejército, el que dijo está consciente de su rol constitucional, y que Ortega con lo que cuenta es con sus turbas.