Ethelvina Sánchez Ortega

Nicaragua no está bien

Aun año del fraude electoral, Nicaragua no está bien, nosotros no estamos bien y cada día que pasa estamos peor.

Emocional y espiritualmente hemos sido golpeados y vejados. El fraude que el Consejo Supremo Electoral le cometió a la población en noviembre de 2008 es el inicio de un infame y dinámico hecho delictivo que se prolonga con el burdo, cínico e insultante manipulación de nuestra Constitución.

No estamos bien, aparentemente por el fraude cometido y por la estrafalaria resolución de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, pero en realidad la indignación se debe al insulto y desprecio a nuestros valores morales, es la misma indignación que sufre el que ha sido robado, tanto por el monto robado, como por el irrespeto a su dignidad e intimidad.

La base de la institucionalidad democrática es la moralidad de quienes la sustentan y representan; en nuestro caso los ciudadanos, con este burdo fraude hemos sufrido un doble ataque a nuestros principios morales.

Creo que a las personas las definen sus conductas y un grupo de nicaragüenses que suponemos honestos han tenido que aceptar, retorciendo sus principios por disciplina partidaria, defender y validar conductas obviamente deshonestas, cometidas por otros nicaragüenses inescrupulosos que embriagados por detentar el poder a cualquier costo, no les importó corromper y corromperse, actuando de forma reprochable.

Lo siento por aquéllos que impedidos de hacer público sus sentimientos, bregan con los dictados de su conciencia.

Otros nicaragüenses sentimos que hemos sido víctima de un robo burdo y descarado de nuestro derecho a elegir. Al escuchar a las máximas autoridades electorales y judiciales, en vez de aclarar nuestras dudas, recibimos un ataque a nuestra inteligencia, agravada con menosprecio a nuestra dignidad; propio de toda persona que ha sido víctima y ha sufrido atropello a sus derechos humanos.

Como resultado de ese fraude y la negativa de las autoridades a clarificar los hechos, todos los nicaragüenses resultamos víctimas con desmedro de nuestros principios morales, se está lesionando y carcomiendo la esencia misma de su ser.

El antídoto contra las conductas inmorales de un gobierno es la transparencia de sus acciones, que a su vez es la base de una democracia eficiente. La calidad de la transparencia en la gestión de gobierno es el índice de calidad de la moralidad de una democracia.

No se debe engañar al pueblo, ni tenerlo sometido en el oscurantismo, tenemos que ser transparentes, porque la transparencia es requisito para que la democracia pueda desarrollarse con efectividad.

Sólo los sistemas que han detenido los relojes y anclado en el pasado son enemigos de la transparencia y por tanto de la democracia, porque su sostenimiento en el poder está en el secretismo con que se asemejan las cosas, tal como podemos observar en el comportamiento del Gobierno y en el proceso electoral que ahora nos escandaliza por el grado de desfachatez como se manejaron las cosas.

La transparencia y la información son principios que van tomados de la mano en toda democracia, porque si la primera es pilar de la democracia, la segunda permite que el pueblo conozca la actuación de quienes lo gobiernan, ganando con ello los dirigentes mayor autoridad o censura, según el caso.

Cuando el pueblo acepta y cumple sin violencia las leyes, podemos decir que hay gobernabilidad y un reconocimiento del comportamiento moral y ético de su gobernante.

Cuando el pueblo se somete por miedo o desesperanza a los dictados de quien gobierna, podemos decir que se da una gobernabilidad carente de legitimidad y sostenibilidad, que con el tiempo se convertirá en un problema de inseguridad nacional.

Nuestra historia, abrumada por confrontaciones políticas, ha educado de alguna manera a nuestro pueblo, pero tenemos que darle mayor y mejor educación integral, para prepararnos a presentar efectiva batalla a la corrupción y saber elegir dirigentes honestos.

La ignorancia es la estrategia que los dictadores populistas usan para manejar a los pueblos y mantenerse en el poder, porque un pueblo ignorante y aparentemente alfabetizado es incapaz de salir de la pobreza, dilapida sus recursos y vive de las ilusiones que los gobernantes populistas ofrecen, mientras que un pueblo educado integralmente se supera aún en la adversidad.

Nicaragua estará bien cuando los difusos demócratas consolidemos la unidad y luchemos, todos sin excepción, al lado de nuestro pueblo, para defender la democracia y sus instituciones.

COMENTARIOS

  1. Pompeya
    Hace 17 años

    MUy bien Adolfo, tu percepcion de la realidad es muy asertada , ahora pasamos a la segunda fase , ya hemos diagnosticado el problema , entonces no podemos detenernos tratando de curar los sintomas ya que caeriamos en «malopractice» ;
    El pueblo unido jamas sera vencido»tenemos qe curar la enfermedad
    viva la democracia.
    Pompeya

  2. max gil
    Hace 17 años

    adolfo estoy de acuerdo contigo pero la democracia nicaraguense sufrio su primer golpe de estado cuando el pacto aleman-ortega por culpa del pacto gana ortega con la minoria del 35 % y desde entoces los espacios de libertad democratica se han ido cerrando hasta que esto se convierta en dictadura la incognita como detener a ortega sin un liderazgo solido y verdadero?

  3. Silvio
    Hace 17 años

    Prognosis?

  4. SURIC
    Hace 17 años

    «POBRE NICARAGUA MIA»
    Aqui las cosas no van a cambiar y lo digo con todo el dolor por ser un nica mas,aunque se fuera daniel del poder siempre estaria desestabilizando al pais como lo dijo amenazante el dia que perdio las elecciones y nunca dejo chingar al pueblo que es el unico que paga el pato.yo tengo hermanos orteguistas que estan mas cerrado que una mula cuando no quiere caminar, que desgracia, soy antiviolencia y creo que aqui solo hay una solucion y es que este señor prepotente que tenemos como presidente se ponga la mano en la concienza y que mire que aqui en nicaragua somos todos y no la mitad o menos de la mitad esta con su partido o como se le pueda llamar.yo siempre he pensado que todos los gobiernos son unos explotadores prepotentes y asesinos desde los tiempos en que el ser humano existio. yo creo que apesar que la iglesia se a visto mesclada en pactos turbios con gente que no valen la pena como seres humanos, tienen el deber como iglesia de abriles los ojos, mas a la gente que creen en dios y en jesus. parece que los orteguistas no creen en dios y no solo los orteguistas sino a los liberales que son la misma cosa por que si creyeran en el buscarian la solucion para este pueblo tan sufrido. lo primero que tendria que el señor ortega es disculparse con el pueblo y ejercer su funcion como ciudadano de este pais y no como «mandatario» o cree que es el dueño de este pais, aqui no estamos ni en rusia ni en alemania en la era de hitler.no se trata de que eres o no eres. la verdad es la verdad y la por la que murio jesus en la cruz. nicaragua va hacia el canibalismo y si no tomamos conciencia de eso para mas tarde sera imposible retroceder «NICA PIENSA COMO LA GENTE»

  5. Nicaragua en paz
    Hace 17 años

    El comentario de Don Adolfo es muy interesante, muy lleno de realidad un analisis propio de una persona educada, en lo que no estoy de acuerdo es que la guerra haya educado a un pueblo ignorante, por el contrario lo convirtio en un pueblo mas agresivo, violento y lo limita a resolver las situaciones pacifica y civilizadamente, porque nunca se educa con malos ejemplos, Nicaragua lo que necesita es aprender a resolver los problemas sin violencia.

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