La impunidad que los funcionarios de Gobierno le garantizan a las turbas orteguistas sigue cobrado víctimas. Ayer por la tarde, dirigir la mirada hacia el grupo que ondeaba banderas rojinegras en los predios de la Catedral de Managua le costó a Rosario Sánchez Dabud una herida en la cabeza y cuantiosos daños en su vehículo.
Sánchez Dabud señala que transitaba por Metrocentro en compañía de su esposo Donald y al pasar por Catedral decidieron entrar para dar una contribución para la construcción del muro perimetral que están ejecutando en el templo.
Al dirigirse al templo notaron que el portón estaba cerrado, por lo que giraron para retomar la calle.
“Cuando venimos de regreso yo los quedé viendo (a un grupo de turbas), sí es cierto. Para ver qué es lo que pasaba, lo reconozco. Pero de pronto, haga de cuenta que era una horda de salvajes, de criminales, de perros rabiosos, yo no sé de qué. Se nos dejan venir y empiezan a tirarnos piedras y morterazos. Mi esposo aceleró y yo lo único que pude hacer fue acostarme sobre el asiento. Luego sentí la sangre caliente que salía de mi cabeza”, relata Sánchez.
Cuando lograron escapar de la turba se dirigieron a un hospital donde los médicos le hicieron cuatro puntadas para cerrar la herida. Al examinar el vehículo, constataron que al no lograr que los morteros traspasaran los vidrios de la camioneta en que se movilizaban, les lanzaron el tubo lanzamorteros, que destrozó el vidrió trasero.
Los vidrios del vehículo, a excepción de la ventana del lado del conductor, quedaron destrozados y la carrocería también presenta abolladuras.
La orientación del presidente Daniel Ortega es que somos centinelas de todos los nicaragüenses, expresó Morales.
Y siguió aseverando: En el 30 aniversario del Ministerio de Gobernación nuestro presidente nos dijo e hizo un llamado a la población, un llamado a la concordia, un llamado a la paz y un llamado a la tolerancia, en ese sentido creo, hermanos y hermanas de los medios de comunicación, deben hacer un papel fundamental en buscar esa conciliación.
Alegó que en su llamado hacia la paz es para todos sin distingos.
No estamos diciendo negros, blancos, chinos, gordos, altos y bajos, estamos diciendo hermanos nicaragüenses, hermanas nicaragüenses, jóvenes, niños, grandes, todos trabajemos por la paz, trabajemos por la reconciliación, trabajemos en una vida en que todos nos aprendamos a tolerar independiente de nuestros criterios, repitió Morales.
La ministra de Gobernación aconsejó que : tenemos que tratar con nuestra actitud, con nuestro cambio, de forma de ver las cosas, aprendamos a caminar, aprendamos en paz.
La funcionaria debió abrirse paso rápidamente para evitar los cuestionamientos de los periodistas.
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Los afectados dicen que no presentarán denuncia ante la Policía para evitar una “situación difícil para ellos y para nosotros. Conozco a la señora Aminta Granera y no me gustaría ponerla en una situación difícil. Pero lo grave es que esta situación se salga de las manos de todo el mundo y volvamos a los problemas de los años ochenta y realmente Nicaragua no está para eso”, insistió Sánchez.
La afectada aclaró que no pertenece a ningún partido, por lo que no encuentra justificación para el ataque.
YA NI DE LUTO SE PODRÁ ANDAR
Pese a ataques como éstos, las autoridades tratan de justificar la acción de las turbas, tal como lo hizo ayer la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, quien en una insólita apreciación consideró que los manifestantes que salen a las calles vistiendo camisas negras “incitan a la violencia”.
“Más bien nosotros hacemos un llamado a que las marchas sean de blanco, una marcha en contra de la no violencia, una marcha en contra de esos camisas negras que llaman a violencia, nosotros queremos paz, queremos tranquilidad, queremos tolerancia”, insistió Morales en su discurso de supuesta reconciliación.
Pero mientras Morales expresa su retórico mensaje de tolerancia, paz y reconciliación, los grupos de choque del Gobierno no se comportan de esa manera en las calles.
El lunes cuando se cumplía un año del fraude electoral, simpatizantes orteguistas atacaron a un grupo de jóvenes de la sociedad civil que, vestidos de negro, pretendieron manifestarse frente al Consejo Supremo Electoral en Metrocentro.
Y aunque Morales reconoció que como Gobernación están obligados a garantizar la seguridad de todos, no supo responder a los cuestionamientos que le hicieron los periodistas sobre la inseguridad que existe en el país y hasta justificó con el hecho que la ciudad de Managua es grande, por lo que los simpatizantes de su partido pueden salir a las calles cada vez que la oposición pretenda manifestarse, como ha sucedido con la anunciada marcha del próximo 21 de noviembre.
“MANAGUA ES GRANDE”, DICE MORALES
Ante la insistencia de los periodistas que le cuestionaron que el Gobierno permite que se registren dos marchas un mismo día, la respuesta de Morales fue: “Claro porque Managua es grande”.
“Managua lo permite si ése es un derecho a la movilización todo el tiempo (…) si aquí es una democracia, nos podemos movilizar, ¿por qué no vamos hacerlo? Tenemos que tratar, con nuestra actitud, con nuestro cambio, de forma de ver las cosas, aprender a caminar, aprendamos en paz”, insistió Morales.
Al recordarle las responsabilidades legales de permitir la libre movilización, la titular del Migob reconoció que están obligados a garantizar la seguridad de todos los nicaragüenses, pero dijo: “Yo les pido a ustedes tolerancia”.
Los periodistas insistieron en sus señalamientos sobre el hecho de que los simpatizantes del partido del gobierno son los que se ven agrediendo a los opositores, la funcionaria reiteró en que por eso hacía un llamado a la paz, “que todos nos aprendamos a tolerar independiente de nuestro criterio”.
Pese a que momentos antes Morales había afirmado que el llamado era para todos los nicaragüenses a que aprendan a tolerar independientemente de los criterios políticos, no supo responder cómo lograr la reconciliación cuando ellos permiten que sus seguidores marchen violentamente al tiempo que lo hace la oposición.
RECOMIENDA AGUANTAR PALO
No obstante, Morales alega que la actitud de la persona es la que hace la diferencia para alcanzar la tolerancia.

“La actitud del ciudadano, si es un actitud en paz, es una actitud de no a la violencia, tu actitud es la que te va a diferenciar (…)”, dijo Morales.
Añadió: “Si vos en un llamado a la violencia decís si vos me tirás esto, te voy a contestar (eso genera violencia)”.
La respuesta de Morales fue en alusión a las declaraciones del diputado Eduardo Montealegre ayer.
Montealegre dijo: “Nosotros dijimos que si nos tiraban una pedrada, íbamos a devolver dos, si nos tiraban un morterazo, íbamos a devolver dos, y eso fue exactamente lo que hicimos, nos tomamos la rotonda (Rigoberto López Pérez, el pasado lunes), estuvimos ahí 45 minutos y no pudieron hacer nada al respecto, porque estábamos dispuestos a devolverles con la misma medicina lo que ellos nos han dado a nosotros; el pueblo de Nicaragua ya se cansó, hay que ver la molestia, la indignación del pueblo, al ver los atropellos que comete el orteguismo”.
El parlamentario aclaró, no obstante, que esa posición no implica que quieran fomentar actos violentos, pero aseguró que no están dispuestos a “poner la otra mejilla”.
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