El lanzador dominicano Juan Figueroa, quien hace sólo dos años era una figura mimada en el engranaje del equipo Bóer, apareció ahora en medio de una agria controversia con los directivos de este conjunto.
“No sé por qué los directivos del Bóer, que se creen dueños de la liga, me tratan de este modo injusto, impidiéndome jugar. Después que los ayudé a ganar el campeonato hace dos años, hasta me llamaron negro maldito y ahora me quieren en su equipo”, dijo el tirador en declaraciones a Ramón McClean de Radio 800.
De acuerdo con el directivo del Bóer, Nemesio Porras, Figueroa lo llamó ofreciéndole sus servicios y llegaron a un acuerdo, pero luego el lanzador le comunicó que vendría al Granada.
“Yo no quisiera ni hablar porque veo cómo se manipulan las cosas. Yo dije que iba a descansar de varios jugadores, que eran muy exigentes, cuando se fueron al final de la liga, pero todo fue en tono de broma. Ahora, si lo tratamos mal, ¿por qué me llamó ofreciéndose para venir ahora?”, explicó Porras.
Figueroa agregó que el Bóer fue el primer equipo en violar el límite salarial de 2000 dólares porque le ofreció dinero por debajo de la mesa, pero no aclaró si al venir con los Orientales lo haría por los dos mil o por más.
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