Solidaridad y desesperación por ver a sus patrones era lo que manifestaban la mañana de ayer en los juzgados, bailarinas, meseros, vigilantes, cocineras, administrativos y resto de personal del club nocturno Good Time recientemente cerrado porque ahí supuestamente se realizaban actividades sexuales prohibidas.
El personal de ese lugar llegó desde tempranas horas porque a las 9:30 a.m. estaba programada la audiencia inicial en contra de Manuel y Julio César Cuarezma Osorno, ambos acusados por proxenetismo.
La juez suplente, María de los Ángeles García Roque, admitió la acusación por llenar los requisitos de ley, otorgó arresto domiciliar a los imputados, los remitió a Medicina Legal, a petición de sus defensa, por supuestos problemas de salud, pero será el forense quien valore los casos.
La juez prohibió acercarse al negocio ubicado del puente El Edén dos cuadras al lago, a mano derecha, aunque por orden judicial permanecerá cerrado mientras dure el proceso.
En la audiencia que duró dos horas, la Fiscalía ofreció entre las evidencias, el testimonio de las víctimas, así como la caja de condones (6 mil unidades) y el dinero ocupado en el allanamiento la noche del 21 de octubre.
Indicó que Julio Cuarezma hacía las contrataciones a las bailarinas con la opción de sostener relaciones sexuales con los clientes, además que en el local hay cinco cuartos para tal fin y el día del allanamiento habían doce solicitudes de habitación.
La defensa de Julio César Cuarezma Osorno fue asumida por la licenciada Sobeyda Manzanares y por Laureano Jesús Torres, en el caso de Manuel.
Torres manifestó en audiencia que cuando la Policía hizo el allanamiento no encontró a ninguna de las trabajadoras tomando licor y tampoco realizando actos sexuales.
NO SON VÍCTIMAS
A la audiencia fue autorizada la entrada de cuatro víctimas en representación de las 23 que menciona la Fiscalía, pero éstas en la intervención que les otorgó la judicial pidieron que quede claro que no son víctimas.
Señalaron que no es justo lo que les hacen a sus patrones y que por eso el personal en general se movilizó hacia los juzgados en apoyo, para que no cierren el negocio y no quedar en el desempleo.
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