CORRESPONSAL/LEÓN
El juicio por injurias y calumnias, promovido por un funcionario de la Alcaldía de Nagarote, León, en contra de la periodista María Mercedes Urbina, de 34 años, fue suspendido ayer luego que la juez a cargo diera pase a un trámite de mediación solicitado por el abogado de la imputada.
Urbina es propietaria del periódico El Nagaroteño y se encuentra “presa” en su propia casa por disposición judicial, tras una denuncia de Leopoldo del Carmen Ibarra, quien la acusó por injurias y calumnias.
El proceso en contra de Urbina inició cuando ésta señaló, en su periódico, supuestas irregularidades en la comuna de Nagarote, en las que mencionó al funcionario Ibarra.
Ayer en el juicio la juez Irene Hernández aceptó una mediación, algo que dice la periodista quería desde el inicio, “ya que un juicio es perder tiempo y dinero y a como está la justicia en Nicaragua, llevamos las de perder”, dijo Urbina.
PIDIO DISCULPAS
“Yo le pedí disculpas, si mi publicación lo ofendió y le causó daño, yo creo que no tenía otra alternativa, nunca, jamás iba a ganar con una juez así, yo lo que dije en el periódico fue que Leopoldo del Carmen ganaba 17 mil córdobas y él dice que gana 5 mil y pico, dice que le ha causado daño a su persona, a su integridad y está desmoralizado, creo que es un juicio político”, manifestó Urbina.
Destacó que “además el que me acusa me dijo que lo publicara (la disculpa) en primera plana de los diarios de circulación nacional, yo le dije que no tengo esa facultad de decirles a los dueños del periódico y decirle que mi disculpa salga en la portada, no tengo dinero para pagar campo pagado”, expresó Urbina.
NO HAY JUSTICIA
“Para mí lo correcto es que el juicio hubiera sido una balanza justa, pero eso es imposible, aquí en Nicaragua no sucede eso, hasta hoy (ayer) mi abogado le dijo que llegaran a mediación y en el propio juicio el que acusa aceptó llegar a una mediación”, dijo Urbina.
La periodista María Mercedes Urbina y Leopoldo del Carmen Ibarra —quien la acusó— se presentarán el jueves en los juzgados de Nagarote para ver si ambas partes llegan a un arreglo.
Hasta entonces Urbina se mantiene presa en su propia casa.
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