Los discursos polarizados entre oficialistas y opositores y la advertencia del Gobierno de “aplastar” a quienes pretendan dividir el país con movimientos secesionistas marcaron la conmemoración del día patrio, que el presidente Evo Morales pasó en Sucre, donde es fuertemente resistido.
El presidente Morales y su vicepresidente, Álvaro García, destacaron en sus discursos, en sesión pública del Congreso bicameral, los logros económicos en más de tres años de gestión y, a la vez, aseguraron que hubo una constante labor de desestabilización opositora, la que —dijeron— fue desarticulada.
Morales, el primer indígena que gobierna Bolivia en sus 184 años de historia y que este 6 de agosto encabezó los festejos patrios, señaló que las protestas civiles rebeldes en septiembre pasado, en cinco de los nueve departamentos del país, buscaban un golpe de Estado.
“Lo que está pasando ahora en Honduras (golpe contra el presidente Manuel Zelaya) tenía que pasar el año pasado (en Bolivia)”, cuando “grupos intentaron un golpe de Estado, tocaron las puertas de los cuarteles”, afirmó el mandatario, sin mencionar quiénes tentaron a los militares.
El Gobierno izquierdista soportó en septiembre de 2008 las protestas cívicas en cinco regiones del norte, este y sur del país, con cortes de rutas y tomas violentas de oficinas públicas y aeropuertos domésticos, luego de que el Poder Ejecutivo recortara presupuestos regionales.
El vicepresidente García también mencionó a un grupo “mercenario” de bolivianos y europeos, desarticulado en un operativo policial en abril pasado, que —según el Gobierno— fue contratado por empresarios de derecha de Santa Cruz para armar una guerra secesionista en este departamento, el más rico del país.
La misma célula, comandada por el boliviano-croata Eduardo Rózsa, muerto a tiros junto a sus dos compañeros, también habría planificado el asesinato del gobernante Morales.
“Quiero que sepan que los hemos derrotado y los vamos a derrotar las veces que sean necesarias”, afirmó el vicepresidente García en su discurso conmemorativo del Día de la patria.