- Comisión Europea enviará misión a Managua este mes y luego se reunirá en Bruselas para definir futuro del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP)
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El Consejo de la Comisión Europea, integrado por 27 países miembros del bloque comunitario, se reunirá a principios de septiembre en Bruselas, para tomar una decisión final sobre el apoyo presupuestario a Nicaragua, que se mantiene congelado tras los fraudulentos comicios municipales de noviembre pasado.
Esa “decisión final” podría significar que el grupo como tal se disuelva a finales de año sin entregar los fondos comprometidos, que son de casi 100 millones de dólares, y que para el 2010 no habría ayuda tampoco, lo que significaría un presupuesto más escuálido para el próximo año, con fuertes repercusiones en el área social.
La única manera de evitar esa situación, según fuentes diplomáticas, son los avances solicitados en el ámbito electoral.
Para tener un panorama claro, una misión de alto nivel de Bruselas llegará a Managua el 23 de agosto, según confirmó extraoficialmente la fuente diplomática europea. La misión se reunirá con el Gobierno
Aunque el Gobierno, durante el tiempo que sostuvo reuniones con los miembros del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), mantuvo una posición “hostil”, el funcionario afirmó que ahora se percibe un “cambio” en el tono y la voluntad para superar el actual impasse.
La fuente diplomática sostuvo que ese cambio se refleja en que el Gobierno ha dado “muestras claras” de intenciones de mejorar la gobernabilidad.
Sin embargo dijo que esas “muestras” deben materializarse en hechos concretos como la garantía de elecciones libres y transparentes, supervisadas por observadores nacionales e internacionales y organizadas por un Poder Electoral creíble.
La fuente, dijo ver como algo positivo que se permita la observación electoral internacional, “pero es prioritaria la participación de los organismos nacionales, que conocen el territorio”.
Mientras tanto, el embajador estadounidense en Managua, Robert Callahan, insistió ayer al término de una reunión con los directivos de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), que las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua pasan por el hecho de que se deben garantizar los principios democráticos, sobre todo por la realización de elecciones limpias y transparentes.
“Es importante para nosotros y, más que para nosotros, para el pueblo directamente involucrado, tener confianza en las elecciones. Esto es muy importante para definir nuestra política internacional”, destacó.
MILLONES EN RIESGO
Los cooperantes sostuvieron entre mayo y junio al menos ocho reuniones con el Gobierno, pero durante ese período “no hubo propuestas concretas” y “muestras confiables” de la Administración del Presidente de la República, Daniel Ortega, de cara a la gobernabilidad.
El GAP tiene para este año compromisos de desembolsos hasta por un monto de 97.8 millones de dólares. De ese total, 39.3 millones de dólares corresponden a la Comisión Europea; 7.9 millones a Holanda, 5.2 millones a Suiza y 1.4 millones a Finlandia.
La falta de desembolsos ha provocado serios problemas al Gobierno en cuanto al Presupuesto, y que si no hay un compromiso concreto de la Administración Ortega “la situación del 2010 puede ser peor”.
El resto de los fondos comprometidos corresponden a los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo (BID), que además esperan la conclusión de las atrasadas segunda y tercera revisiones del programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para poder desembolsar los recursos.
La fuente diplomática europea destacó que estos organismos multilaterales “tienen un interés amplio en la situación (estabilidad) macroeconómica” de Nicaragua, lo cual pasa en parte por la continuidad del programa económico con el FMI. Mientras tanto, aunque sin descuidar la macroeconomía, los donantes bilaterales del GAP tienen “un interés en la gobernabilidad”.
Durante los comicios municipales de noviembre, el CSE no permitió la observación electoral, incluyendo a organismos nacionales que había participado como observador en anteriores elecciones.
El embajador Callahan por su parte, destacó que la observación electoral es fundamental para garantizar que el proceso sea transparente, “y para nosotros la observación debe ser creíble, sea una observación nacional o internacional, o las dos”.
PARA ATRÁS
Ante los problemas de financiamiento externo y la caída de los ingresos tributarios, el Gobierno presentó en abril a la Asamblea una primera reducción del Presupuesto por 1,312 millones de córdobas y otra por 816 millones en junio. Además, se prepara para enviar en los próximos días a la Asamblea Nacional una tercera reforma por al menos 600 millones de córdobas.
El presupuesto de ingresos asciende por ahora a 24,204.2 millones de córdobas, y el de gastos a 31,706.6 millones de córdobas, lo que equivale a un déficit presupuestario de poco más de 7,500 millones de córdobas, el más alto de la década.
El ex viceministro de Finanzas, René Vallecillo, recordó que en anteriores administraciones las reformas presupuestarias se hacían a lo largo del año “para aumentar el gasto y no para reducirlo”, como está pasando con el Gobierno de Ortega.
“El riesgo que enfrenta el Gobierno es no poder cubrir totalmente sus obligaciones financieras en el gasto que ha diseñado y por consiguiente el tensionamiento social puede ser un agravante adicional a la situación política interna”, advirtió el economista Alejandro Aráuz.
(Con la colaboración de Luis Núñez)