CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA
Los hondureños que cruzaron a territorio nicaragüense en las últimas dos semanas para encontrarse con el depuesto presidente Manuel Zelaya son cada vez menos. Se presume que la mayoría ha regresado paulatinamente a su país.
Unos mil seguidores de Zelaya habían encontrado albergue la última semana de julio en Ocotal y Las Manos, en el departamento fronterizo nicaragüense de Nueva Segovia. La mayoría se albergó desde un inicio en el Polideportivo Solidaridad, en Ocotal, a 24 kilómetros de la frontera con Honduras.
Alrededor de unos 350 hondureños que aún permanecen en el país se reconcentraron el sábado por la noche en el Polideportivo con Zelaya.
Según el depuesto Presidente, la organización que se ha dado en Nicaragua no es “para crear violencia, sino para oponerse a la violencia”. El domingo por la noche unos 250 hondureños a puerta cerrada en el Polideportivo recibieron orientaciones de la ex canciller Patricia Rodas.
Aunque se rumora que el cansancio, la frustración o el llamado a reforzar la organización interna en Honduras podrían ser la razones de un retorno masivo de los seguidores de Zelaya a su país, efectivamente es evidente que en los últimos cinco días, en pequeños grupos a bordo de los buses de transporte colectivo, han buscado la frontera para abandonar Nicaragua.
OTROS SE MUDAN DE ALBERGUE
Este lunes en el Polideportivo, encerrados bajo candado y guardia de seguridad en el portón de ingreso al centro recreativo, los que quedaban guardaban total hermetismo sobre de su futuro .
No obstante, LA PRENSA conoció que el Polideportivo Solidaridad podría ser abandonado este lunes por los seguidores de Zelaya, quienes estarían trasladándose al centro recreativo El Paraíso, propiedad privada, ubicado al sur de la ciudad.